Ir al contenido principal

Artemisa y Apolo

Artemisa y Apolo 

Las historias en torno a Apolo explican su complejidad. Tiene múltiples facetas y poderes, emergiendo allí donde lo constructivo y lo destructivo se rozan y se equilibran. 

Como dios oracular, podía conocer el futuro y compartir ese conocimiento; por eso formó parte de la (re)fundación del Oráculo de Delfos, donde establece el centro de la sabiduría divina. 

Como fuerza sanadora —más allá de Asclepio— participó en la purificación de Orestes, la cura de Filoctetes y la destrucción de los Telquines, seres demoníacos que erradicó con su fulgor divino. 

Como fuerza destructora y punitiva, lo vemos en la maldición de Midas y en el castigo de Marsias y Fineo. También podemos aprender de sus fracasos y derrotas en el abandono de Evadne, el temor de Marpesa y su humillante destierro y castigo divino, que lo expulsó fuera del Olimpo. 

 Los hijos de Apolo heredaron su grandeza, su talento y un destino ineludible. Surge primero Meláneo, el gran arquero; Hilas, el compañero de Heracles; el trágico rey Cíniras; y Mopso, el vidente rival de Calcas. 

Otros hijos menos conocidos fueron Cicno, Tenes o el maravilloso Aristeo, Señor de la miel, quien consiguió salir vivo de la maldición de Tebas y extendió su influencia sobre los helenos. Por último, debemos reconocer su papel de padre protector en el sacrilegio de Erimanto, Filamón y la familia formada por Ánfisa y Ánfiso

Pero Apolo nunca ha estado solo: desde el mismo vientre de su madre estuvo acompañado de Artemisa. La diosa llegó al mundo primero, tal como explica el nacimiento de los gemelos divinos

Como contraste a su potencia, tenemos la discreta noche iluminada del plenilunio de Artemisa. La diosa cazadora, guardiana de la virginidad y de lo salvaje, se manifiesta en la plenitud lunar que guía a las bestias. En los deseos que formula, ordena la existencia: pide honores en la caza y sobre la infancia. Sus santuarios, descritos en los Santuarios de Artemisa, son algunos de los espacios mejor preservados de la antigüedad. El culto a Artemisa era especialmente singular y no estaba exento de sangre. 

La relación de la diosa con lo salvaje la hacía amparar a infinidad de animales; mención especial merecen la cierva de Cerinia y el jabalí de Calidón, allí donde la diosa se encuentra con Heracles. También su relación con las Amazonas refleja esa fuerza femenina que no acepta el yugo del patriarcado ni de la civilización. 

A pesar de mantenerse virgen y no tener descendencia, eso no le impidió sentir afinidad por Orión y por Endimión, siempre desde su distancia lunar. Como su hermano, tuvo grandes trifulcas con los mortales soberbios, como Anfión y Níobe, o con el gigante Ticio, donde Apolo y Artemisa castigan la transgresión. Algo similar ocurrió con la desafortunada Coronis

En el culto dodecateísta, Apolo es un dios que se celebra tanto en el solsticio de invierno, el Sol Invictus, como en el solsticio de verano, cuando la luz alcanza su máxima fuerza. También tiene especial relevancia en las Boedromias, cuando la ciudad agradece a Apolo Boedromio la ayuda en la batalla y la defensa de la polis. Pero las celebraciones se extienden hacia los ritmos aparentes solares en los artículos sobre las Analemas primera y segunda— y la canícula. Así, el ciclo no se cierra en el solsticio, sino que se extiende en la observación del cielo y en el reconocimiento eterno.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hipermnestra y Linceo

I.  Hipermnestra, autonomía moral En la tradición antigua, Hipermnestra es la única de las cincuenta hijas de Dánao que no obedece la orden de asesinar a su esposo en la noche de bodas. Las fuentes coinciden en que Linceo , hijo de Egipto , respetó su voluntad y no intentó forzarla, lo que llevó a Hipermnestra a sentir compasión y a reconocer en él una conducta justa. Mientras sus hermanas mataban a los Egiptiadas siguiendo el mandato paterno, Hipermnestra decidió salvar la vida de Linceo, un acto que la separó moralmente del crimen colectivo que marcó a las Danaides. Linceo, salvado por Hipermnestra, asciende más tarde al trono de Argos tras la muerte de Dánao, consolidando así la unión entre ambas ramas familiares.  En algunas fuentes, Linceo incluso ejecuta una venganza ritual contra las hermanas de Hipermnestra, pero esto pertenece a tradiciones secundarias. En la versión clásica, el acto de Hipermnestra es visto como un ejemplo de piedad, justicia y autonomía moral, y su ...

Acrisio y Preto

I.  Acrisio y  Preto Las fuentes antiguas son extremadamente sobrias respecto a la infancia de Acrisio y Preto .Sin embargo, lo que sí transmiten es un elemento fundamental: su enemistad es anterior al nacimiento. Apolodoro afirma que “se odiaban desde el vientre”, una fórmula que en la literatura griega indica que el conflicto entre dos personajes es primordial, inscrito en su naturaleza y no fruto de circunstancias posteriores. Este tipo de afirmación señala una rivalidad inevitables, y en el caso de Acrisio y Preto sirve para explicar la intensidad del enfrentamiento que marcará su vida adulta. La línea de Argos incluye conflictos significativos entre hermanos gemelos, como el enfrentamiento entre Belo y Agénor  o Dánao y Egipto . Probado queda que   la tradición presenta a los descendientes de esta casa como propensos a disputas internas.  Las fuentes coinciden en que Abante fue el padre de Acrisio y Preto. En la "Biblioteca" de Apolodoro , se...

Melampo

I. Melampo    Melampo es hijo  Amitaón , su madre es  Aglaya o   Idómena , dependiendo de la tradición que se consulte. Amitaón fue un príncipe de la casa de Creteo . Melampo tiene a Biante por hermano. Melampo llega a Argos durante el reinado del rey Preto , quien gobernaba en la región de la Argólida. Para situarlo en la cronología exacta que venimos armando, Melampo aparece en la generación de los nietos de Linceo , convirtiéndose en contemporáneo directo de los gemelos enfrentados.  Su llegada y ascenso al poder ocurren a través de un famoso relato que exalta sus cualidades como médico y político. II. Las  Prétides   Melampo, originario de Pilosia , viaja a la región de Argos cuando el rey Preto busca desesperadamente ayuda. Las fuentes lo sitúan en la región de Pilosia - Πυλός / Πυλωσία -, que no es la misma que la famosa Pilos micénica. Las hijas del rey -las Prétides - habían enloquecido por un castigo divino, ya fuera por rechazar el...