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Mostrando las entradas etiquetadas como Poetry

"Carnaval" por Luis Llorens Torres

 Bella ficción de reinas y de reyes... Oh, carnaval, alegre carnaval, que unces tus yuntas de mejores bueyes y aras la carne en el vaivén del vals. Arado quo revuelcas corazones, en surcos de dolor y de placer, y arrancas las raíces y tocones, que dejaron las siembras del ayer. Queda, desnuda, la cachonda era, apta para la nueva primavera, que vaticina el grito del amor. Grito y clarín de la fecunda guerra en que hasta las lombrices de la tierra sueñan el sueño de la flor.

"La bacanal" por Salvador Rueda

"La bacanal de los andrios" por Tiziano (1523–1526) Desierto y mudo su elocuente foro; con estallar de estrépito sonoro la delirante bacanal asoma. No importa que minando la carcoma esté su base de sillares de oro, ni que entre mares de imborrable lloro caiga como la impúdica sodoma. El festival con su esplendor la baña, y sus noches magnificas recrea, y con báquicos bailes le acompaña. Y Roma, entre el festín que la rodea, vacila como tronco en la montaña que, antes de herirlo, el viento bambolea. 2 Abren la marcha grupos numerosos de silenos con pieles revestidos, que adelantan el paso confundidos con grupos de bacantes bulliciosos. Agitando los tirsos primorosos de cien lazos espléndidos ceñidos, excitan y enardecen los sentidos con sus bailes de ritmos cadenciosos. De la noche rompiendo las tristezas, van antorchas de rayos penetrantes que del cuadro destacan las bellezas. Y un escuadrón de sátiros saltantes conduce en las cornígeras cabezas hojas de hiedra en círculos tr...

"Quéjase de la suerte" por Sor Juana Inés de la Cruz

  " Muchacha en la ventana" por Salvador Dalí (1925) ¿En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas. Yo no estimo hermosura que vencida es despojo civil de las edades ni riqueza me agrada fementida*, teniendo por mejor en mis verdades consumir vanidades de la vida que consumir la vida en vanidades. *fementida, engañosa.

"Fin y Principio" por Wislawa Szymborska

Zaporiyia, Ucrania. Fuente: Reuters/Stringer Después de cada guerra alguien tiene que limpiar. No se van a ordenar solas las cosas, digo yo. Alguien debe echar los escombros a la cuneta para que puedan pasar los carros llenos de cadáveres. Alguien debe meterse entre el barro, las cenizas, los muelles de los sofás, las astillas de cristal y los trapos sangrientos. Alguien tiene que arrastrar una viga para apuntalar un muro, alguien poner un vidrio en la ventana y la puerta en sus goznes. Eso de fotogénico tiene poco y requiere años. Todas las cámaras se han ido ya a otra guerra. A reconstruir puentes y estaciones de nuevo. Las mangas quedarán hechas jirones de tanto arremangarse. Alguien con la escoba en las manos recordará todavía cómo fue. Alguien escuchará asintiendo con la cabeza en su sitio. Pero a su alrededor empezará a haber algunos a quienes les aburra. Todavía habrá quien a veces encuentre entre hierbajos argumentos mordidos por la herrumbre, y los lleve al montón de l...

"Te quiero" por Mario Benedetti

   Tus manos son mi caricia  mis acordes cotidianos  te quiero porque tus manos  trabajan por la justicia    si te quiero es porque sos  mi amor mi cómplice y todo  y en la calle codo a codo  somos mucho más que dos    tus ojos son mi conjuro  contra la mala jornada  te quiero por tu mirada  que mira y siembra futuro   tu boca que es tuya y mía  tu boca no se equivoca  te quiero porque tu boca  sabe gritar rebeldía    si te quiero es porque sos  mi amor mi cómplice y todo  y en la calle codo a codo  somos mucho más que dos    y por tu rostro sincero  y tu paso vagabundo  y tu llanto por el mundo  porque sos pueblo te quiero   y porque amor no es aureola  ni cándida moraleja  y porque somos pareja  que sabe que no está sola   te quiero en mi paraíso  es decir que en mi país  la gente viva feliz...

"En la tumba del soldado desconocido" por Oscar Hahn

  Con qué alegría marchan los hombres a la guerra Con qué entusiasmo limpian y cargan sus fusiles Con qué fervor cantan sus himnos de combate Con qué ansiedad toman su puesto en la trinchera Con qué inquietud oyen el ruido de las bombas Con qué insistencia silban las balas en el aire Con qué lentitud corre la sangre por su frente Con qué estupor miran sus ojos el vacío Con qué rigidez yacen sus cuerpos en el barro Con qué premura son arrojados en la fosa Con qué rapidez son olvidados para siempre

"You've got the love" by Florence Welch & Mark Bowen

  Diversas fuentes antiguas relatan que Hécate  respondía a quienes la invocaban con devoción. En la "Teogonía" de Hesíodo  se menciona que Hécate recibió de Zeus el privilegio de conceder favores a los mortales. Hesíodo destaca que ella puede otorgar bendiciones en la tierra, el mar y el cielo, y que escucha las plegarias de quienes la veneran, lo que la convierte en una figura accesible y poderosa dentro del panteón griego. Los "Himnos Órficos" , textos rituales usados en prácticas religiosas y mágicas, también la presentan como una deidad que responde a las súplicas. El "Himno a Hécate"  la describe como “portadora de luz” y “reina de los caminos”, y se le pide explícitamente que escuche y proteja al invocador. Estos himnos eran utilizados en contextos de invocación mágica, lo que refuerza la idea de que Hécate era vista como una diosa que podía ser contactada directamente por los humanos. Además, los "Papiros Mágicos Griegos" , u...

"Song Of Myself, XVIII". Walt Whitman

"Samson and Delilah" by Solomon Joseph Solomon  (1884)  With music strong I come, with my cornets and my drums, I play not marches for accepted victors only,  I play marches for conquer'd and slain persons. Have you heard that it was good to gain the day? I also say it is good to fall, battles are lost in the same spirit in which they are won. I beat and pound for the dead, I blow through my embouchures my loudest and gayest for them. Vivas to those who have fail'd! And to those whose war-vessels sank in the sea! And to those themselves who sank in the sea! And to all generals that lost engagements, and all overcome heroes! And the numberless unknown heroes equal to the greatest heroes known! Con estrépitos de músicas vengo, con cornetas y tambores. Mis marchas no suenan solo para los victoriosos, sino para los derrotados y los muertos también. Todos dicen: es glorioso ganar una batalla. Pues yo digo que es tan glorioso perderla. ¡Las batallas se pierden con el mismo...

Acto II, Escena VII de "Como gustéis" de William Shakespeare

El verdor del acebo en el invierno Blow, blow, thou winter wind, Thou art not so unkind As man’s ingratitude; Thy tooth is not so keen, Because thou art not seen, Although thy breath be rude. Heigh-ho! sing, heigh-ho! unto the green holly: Most friendship is feigning, most loving mere folly: Then, heigh-ho, the holly! This life is most jolly. Freeze, freeze, thou bitter sky, That dost not bite so nigh As benefits forgot: Though thou the waters warp, Thy sting is not so sharp As friend remembered not. Heigh-ho! sing, heigh-ho! unto the green holly... Sopla, sopla, viento invernal, No eres tan cruel como la ingratitud humana; tu mordedura no es tan aguda, porque no se te ve, aunque tu aliento sea rudo. ¡Ay-ho! canta, ¡ay-ho! junto al acebo verde: La amistad suele fingirse, el amor es pura locura: Entonces, ¡ay-ho, el acebo! Esta vida es goce. Hiela, hiela, cielo amargo, Que no muerdes tan cerca como los favores olvidados: Aunque deformes las aguas, tu aguijón no es tan punzante como el...

"Boda negra" por Julio Flórez

Oye la historia que contome un día el viejo enterrador de la comarca: era un amante a quien por suerte impía su dulce bien le arrebató la parca. Todas las noches iba al cementerio a visitar la tumba de la hermosa; la gente murmuraba con misterio: es un muerto escapado de la fosa. En una horrenda noche hizo pedazos el mármol de la tumba abandonada, cavó la tierra… y se llevó en los brazos el rígido esqueleto de la amada. Y allá en la oscura habitación sombría, de un cirio fúnebre a la llama incierta, dejó a su lado la osamenta fría y celebró sus bodas con la muerta. Ató con cintas los desnudos huesos, el yerto cráneo coronó de flores, la horrible boca le cubrió de besos y le contó sonriendo sus amores. Llevó a la novia al tálamo mullido, se acostó junto a ella enamorado, y para siempre se quedó dormido al esqueleto rígido abrazado.

"Dolor" por Alfonsina Storni

Quisiera esta tarde divina de octubre pasear por la orilla lejana del mar; que la arena de oro, y las aguas verdes, y los cielos puros me vieran pasar. Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, como una romana, para concordar con las grandes olas, y las rocas muertas y las anchas playas que ciñen el mar. Con el paso lento, y los ojos fríos y la boca muda, dejarme llevar; ver cómo se rompen las olas azules contra los granitos y no parpadear; ver cómo las aves rapaces se comen los peces pequeños y no despertar; pensar que pudieran las frágiles barcas hundirse en las aguas y no suspirar; ver que se adelanta, la garganta al aire, el hombre más bello, no desear amar... Perder la mirada, distraídamente, perderla y que nunca la vuelva a encontrar: y, figura erguida, entre cielo y playa, sentirme el olvido perenne del mar.

"La luna, la sombra y el bufón” por Antonio Machado

I.   Fuera, la luna platea cúpulas, torres, tejados; dentro, mi sombra pasea por los muros encalados. Con esta luna parece que hasta la sombra envejece.   Ahorremos la serenata de una cenestesia ingrata, y una vejez intranquila, y una luna de hojalata. Cierra tu balcón, Lucila. II   Se pinta panza y joroba en la pared de mi alcoba. Canta el bufón: ¡Qué bien van, en un rostro de cartón, unas barbas de azafrán! Lucila, cierra el balcón.

"Soneto XLVII" por Francesco Petrarca

Bendito sea el año, el punto, el día, la estación, el lugar, el mes, la hora y el país, en el cual su encantadora mirada encadenóse al alma mía. Bendita la dulcísima porfía de entregarme a ese amor que en mi alma mora, y el arco y las saetas, de que ahora las llagas siento abiertas todavía. Benditas las palabras con que canto el nombre de mi amada; y mi tormento, mis ansias, mis suspiros, y mi llanto. Y benditos mis versos y mi arte pues la ensalzan, y, en fin, mi pensamiento, puesto que ella tan solo lo comparte.

"La dama vestida de blanco" por Francisco Villaespesa

Jardín blanco de luna, misterioso jardín a toda indagación cerrado, ¿qué palabra fragante ha perfumado de jazmines la paz de tu reposo? Es un desgranamiento prodigioso de perlas, sobre el mármol ovalado de la fontana clásica: un callado suspirar; un arrullo tembloroso… Es el amor, la vida… ¡Todo eso hecho canción! La noche se ilumina; florecen astros sobre la laguna… ¿Es la luna que canta al darte un beso, o el ruiseñor que estremecido trina al recibir los besos de la luna?

“En los funerales de un amigo” por Ciro Mendía

“El funeral” por George Grosz (1917-18) Qué exequias más hermosas, qué gentío, cuántas flores y sombras, cuánta pena, con su mutis quedó sola la escena, cuántas hojas caídas sin rocío. Qué silencio en las voces, y qué frío por el amigo muerto. Gime llena de angustia el alma por el alma buena, cómo me dueles, compañero mío. La amistad y el amor están presentes, la pluma y el talento están de luto, nieblas hay en los ojos, en las frentes. Y pienso al ver el fúnebre ajetreo que por razones de mi ceño hirsuto no irá a mi entierro nadie, ni yo, creo.

“Poema de Medianoche” por Safo de Lesbos

I. La autora y los fragmentos conservados Safo de Lesbos (ca. 650–580 a.n.e.) fue una poeta griega de la época arcaica, nacida probablemente en la ciudad de Ereso o Mitilene, en la isla de Lesbos . Pertenecía a una familia aristocrática y vivió en un contexto de importantes transformaciones políticas, sociales y culturales. Su obra, escrita en dialecto eólico, se centró en la poesía lírica, especialmente en composiciones destinadas al canto acompañadas de instrumentos como la lira. De su producción original, que se estima en nueve libros, ha sobrevivido menos de una décima parte. Los fragmentos que tenemos provienen de citas en autores posteriores, escolios, manuales de métrica y, sobre todo, de descubrimientos papiráceos como los Papiros de Oxirrinco y el Papiro de Colonia . Estos textos, a menudo incompletos, han sido objeto de reconstrucciones filológicas y poéticas que permiten vislumbrar la intensidad emocional, la precisión técnica y la riqueza simbólica de su obra. Uno de ...

"Yo voy soñando caminos" por Antonio Machado

Yo voy soñando caminos de la tarde. ¡Las colinas doradas, los verdes pinos, las polvorientas encinas!… · ¿Adónde el camino irá? Yo voy cantando, viajero, a lo largo del sendero… —La tarde cayendo está—. · En el corazón tenía la espina de una pasión; logré arrancármela un día; ya no siento el corazón . · Y todo el campo un momento se queda, mudo y sombrío, meditando. Suena el viento en los álamos del río. · La tarde más se oscurece; y el camino se serpea y débilmente blanquea, se enturbia y desaparece. · Mi cantar vuelve a plañir: Aguda espina dorada, quién te volviera a sentir en el corazón clavada .

"Junto al mar" de José Hierro

Si muero, que me pongan desnudo, desnudo junto al mar. Serán las aguas grises mi escudo y no habrá que luchar. Si muero que me dejen a solas. El mar es mi jardín. No puede, quien amaba las olas, desear otro fin. Oiré la melodía del viento, la misteriosa voz. Será por fin vencido el momento que siega como hoz. Que siega pesadumbres. Y cuando la noche empiece a arder, Soñando, sollozando, cantando, yo volveré a nacer. 

"Canción del pirata" por José de Espronceda

Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela un velero bergantín; bajel pirata que llaman, por su bravura, el Temido, en todo mar conocido del uno al otro confín. La luna en el mar riela, en la lona gime el viento y alza en blando movimiento olas de plata y azul; y va el capitán pirata, cantando alegre en la popa, Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul. «Navega velero mío, sin temor, que ni enemigo navío, ni tormenta, ni bonanza, tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor. Veinte presas hemos hecho a despecho, del inglés, y han rendido sus pendones cien naciones a mis pies. Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar. Allá muevan feroz guerra ciegos reyes por un palmo más de tierra, que yo tengo aquí por mío cuanto abarca el mar bravío, a quien nadie impuso leyes. Y no hay playa, sea cualquiera, ni bandera de esplendor, que no sienta mi derecho y dé pecho a...

"El Mar" por Jorge Luis Borges

Antes que el sueño (o el terror) tejiera mitologías y cosmogonías, antes que el tiempo se acuñara en días, el mar, el siempre mar, ya estaba y era. ¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento y antiguo ser que roe los pilares de la tierra y es uno y muchos mares y abismo y resplandor y azar y viento? Quien lo mira lo ve por vez primera, siempre. Con el asombro que las cosas elementales dejan, las hermosas tardes, la luna, el fuego de una hoguera. ¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día ulterior que sucede a la agonía.