I. La luminaria fundacional: Hera y su plenilunio El año religioso se inicia bajo el signo de la luna llena, un momento de plenitud lumínica consagrado en su totalidad a Hera . Esta estructura no es casual: el plenilunio refleja la autoridad soberana de la diosa. Hera, aquí, es invocada no únicamente como consorte, sino en su aspecto arcaico de diosa madre , protectora y garante del orden familiar, social y cósmico. Como atestigua Homero en la "Ilíada" , ella es “la diosa de los níveos brazos, Hera, argiva, de quien en la extensa Micenas y en la Argólida se cuida”, subrayando su vínculo primordial con los espacios civilizados. Esta festividad, de carácter exclusivamente femenino , establece un témenos , recinto sagrado, ritual donde las mujeres, como principales oficiantes, alejan la participación activa de los hombres, afirmando un dominio espiritual autónomo. II. Gamelia: La boda sagrada La Gamelia ( Γαμήλια ) representa la recreación ritual de la unión divina fundacion...