I. Zagreo, el Dioniso primordial Zagreo aparece en la tradición órfica como una figura anterior al Dioniso tebano y situada en un tiempo en el que el orden del mundo aún no estaba fijado. Es hijo de Zeus y Perséfone , concebido en un ámbito que no pertenece a la vida humana ni a la historia de las ciudades, sino a un plano donde los dioses definen sus funciones y jerarquías. Zeus lo reconoce como heredero y lo destina a ocupar un lugar central en la estructura divina, pero su ascenso se interrumpe cuando los Titanes lo atraen con juguetes, lo despedazan y lo devoran. Este episodio marca un punto de inflexión: la destrucción del niño divino provoca la reacción de Zeus, que fulmina a los Titanes y, de sus cenizas, surge la Humanidad . La especie humana queda así configurada como una mezcla de dos naturalezas: una parte titánica, violenta e impulsiva, y una parte diviaa, susceptible de purificarse. En este marco, Zagreo no es un dios vinculado al vino ni a Oriente. La idea de una h...
Bella ficción de reinas y de reyes... Oh, carnaval, alegre carnaval, que unces tus yuntas de mejores bueyes y aras la carne en el vaivén del vals. Arado quo revuelcas corazones, en surcos de dolor y de placer, y arrancas las raíces y tocones, que dejaron las siembras del ayer. Queda, desnuda, la cachonda era, apta para la nueva primavera, que vaticina el grito del amor. Grito y clarín de la fecunda guerra en que hasta las lombrices de la tierra sueñan el sueño de la flor.