Encontré un viajero de comarcas remotas, que me dijo: «Dos piernas de granito, sin tronco, yacen en el desierto. Cerca, en la arena, rotas, las facciones de un rostro duermen… El ceño bronco, el labio contraído por el desdén, el gesto imperativo y tenso, del escultor conservan la penetrante fuerza que al esculpir ha puesto en su mano la burla del alma que preservan. Estas palabras solas el pedestal conmina: «Me llamo Ozymandias, rey de reyes. ¡Aprende en mi obra, oh poderoso, y al verla desespera!» Nada más permanece. Y en torno a la ruina del colosal naufragio, sin límites, se extiende la arena lisa y sola que en el principio era». Traducción de Leopoldo Panero
"Mercurio atándose las alas" por Jean Baptiste Pigalle (1744) I. Los Himnos Homéricos, contexto, autoría y utilidad La atribución tradicional de los Himnos Homéricos al propio Homero es, como se indica, un reflejo de la costumbre antigua de asignar obras anónimas a una figura de autoridad legendaria. Sin embargo, los estudios filológicos modernos, basados en el análisis lingüístico, métrico y estilístico, confirman que son obra de una pluralidad de autores anónimos que compusieron a lo largo de varios siglos, desde la época arcaica (siglo VII a.n.e.) hasta la helenística. El más antiguo, el "Himno a Deméter" , efectivamente data del siglo VII a.n.e., contemporáneo de Hesíodo , mientras que otros, como el "Himno a Pan" , son notablemente más tardíos. Esta colección, junto con los poemas cíclicos, forma parte del corpus de poesía épica griega que ampliaba y complementaba el universo de la "Ilíada" y la "Odisea" . Esto no quiere decir qu...