I. Adrasto Adrasto , hijo de Tálao y de Lisimaca , es uno de los reyes de Argos en la generación previa a la guerra de los Siete contra Tebas . Su figura se sitúa en un momento de transición entre la antigua autoridad profética de los Biasidas y la nueva era de los reyes guerreros. A diferencia de su padre, cuya vida está marcada por tensiones internas y un final violento, Adrasto emerge como un gobernante diplomático, capaz de unir facciones rivales y de ejercer un liderazgo que trasciende Argos. Su ascenso al trono se produce en un contexto de rivalidad entre dos grandes casas: la de los Biasidas , a la que él pertenece, y la de los Melampódidas , encabezada por Anfiarao . Estas tensiones, heredadas de generaciones anteriores, condicionan su reinado y explican muchas de sus decisiones políticas. Adrasto se convierte así en un rey que debe equilibrar tradición, poder militar y diplomacia, manteniendo la cohesión de Argos en un periodo turbulento. La figura de Adrasto destaca ta...
Yo soy como ese rey de aquel país lluvioso, rico, pero impotente, joven, aunque achacoso, que, despreciando halagos de sus cien concejales, con sus perros se aburre y demás animales. Nada puede alegrarle, ni cazar, ni su halcón, ni su pueblo muriéndose enfrente del balcón. La grotesca balada del bufón favorito no distrae la frente de este enfermo maldito; en cripta se convierte su lecho blasonado, y las damas, que a cada príncipe hallan de agrado, no saben ya encontrar qué vestido indiscreto logrará una sonrisa del joven esqueleto. el sabio que le acuña el oro no ha podido extirpar de su ser el humor corrompido, y en los baños de sangre que hacían los Romanos, que a menudo recuerdan los viejos soberanos, reavivar tal cadáver él tampoco ha sabido pues tiene en vez de sangre verde agua del Olvido.