La puerta estaba cerrada y llena de herrumbre, cuando así, desde la nada, llegó el derrumbe. Sin el verdor intenso de tu mirada, la senda no dio comienzo: quedó blindada. En manos de la frustración de no alcanzarte, qué frágil fue la ilusión que quiso amarte. Me vi golpeando el muro de tus adentros; un eco rebotó, oscuro, sin un “lo siento”. Ebrio de pasión vana, tan pasajera, sabiendo que tú, mañana, estarías fuera. ¿Qué hace un amante solo, enamorado, en un mundo de corazones desencantados?
I. El origen y el significado de kléos Para la cultura griega antigua el concepto de kléos - κλέος - siver como sustantivo que significa “gloria”, “fama”, “renombre”. No es una gloria cualquiera, sino la gloria cantada, la que sobrevive a la muerte gracias a la memoria colectiva y, sobre todo, a Calíope, la poesía épica . El kléos áphthiton , “gloria imperecedera”, ha sido la única forma de inmortalidad accesible a los mortales. Por eso, el elemento kléos se convirtió en un componente cargado de significado en los nombres propios: nombrar a un niño con kléos era inscribirlo en la aspiración a la excelencia y al reconocimiento público. II. La forma -klês en los nombres masculinos La terminación -κλῆς -klês es una forma derivada de kléos que aparece sobre todo en nombres masculinos como marca de identidad heroica. Nombres como Heraklês -“gloria de Hera”-, Damoklês -“gloria del pueblo”- o Periklês -“rodeado de gloria”- muestran cómo ...