I. Córcira Córcira era una joven perteneciente al linaje de las divinidades fluviales. Se la consideraba hija de Ásopo , uno de los grandes dioses-río de la tradición griega, y de Metope , una ninfa de las aguas dulces. Por su ascendencia, estaba vinculada al mundo de los ríos, manantiales y fuentes, un ámbito muy presente en las antiguas narraciones helénicas. De esta unión nacieron numerosas hijas, muchas de las cuales quedaron asociadas a ciudades, islas o territorios del mundo griego. Entre ellas se encontraban Egina , Salamina , Tebe , Tanagra y Platea . Al ser hija de Ásopo, suele asociársela con las regiones recorridas por el potamos , cuyo culto estuvo especialmente extendido en Beocia . Sin embargo no hubo un único Ásopo en el mundo griego ni una única genealogía del Córcira. La tradición mayoritaria es la que podemos encontrar en Diodoro : la de Córcira como hija del Ásopo de Fliunte , que atraviesa Sición y desemboca en el Golfo de Corinto . Pausanias ...
I. Ofrendas florales en las honras fúnebres Los primeros registros arqueológicos que evidencian el uso de flores en rituales funerarios se remontan a hace aproximadamente 13.700 años , en tumbas encontradas en el actual Israel . En estos enterramientos, los investigadores hallaron restos de plantas utilizadas para revestir y decorar las tumbas, lo que sugiere una intención simbólica y ritual en el uso de flores para despedir a los fallecidos. Otro hallazgo clave proviene de la famosa excavación de la cueva Shanidar en el norte de Irak en 1951. Allí se descubrieron restos de polen y fragmentos de al menos ocho especies de flores silvestres en tumbas neandertales , lo que indica que ya en tiempos prehistóricos se realizaban ofrendas florales como expresión de duelo y memoria. Estas evidencias sitúan el uso de flores como parte del culto a los muertos entre las formas más antiguas de actividad ritual documentada por la humanidad. El culto a los difuntos posee profundas raíces también ...