Amor de mis entrañas, viva muerte, en vano espero tu palabra escrita y pienso, con la flor que se marchita, que si vivo sin mí quiero perderte. El aire es inmortal. La piedra inerte ni conoce la sombra ni la evita. Corazón interior no necesita la miel helada que la luna vierte. Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas, tigre y paloma, sobre tu cintura en duelo de mordiscos y azucenas. Llena pues de palabras mi locura o déjame vivir en mi serena noche del alma para siempre oscura.
I. Sibila Pérsica La Sibila Pérsica fue una de las profetisas legendarias de la Antigüedad. Las fuentes clásicas la identifican también como Sambethe , Sabbe o Sabbé , y la relacionan con Persia , Babilonia o Caldea . Algunos autores antiguos afirmaban que era de origen babilónico, mientras que otros la consideraban una sibila hebrea o egipcia. Esta diversidad de versiones muestra que su figura se fue enriqueciendo con el tiempo y adquirió un carácter casi mítico. Como vimos, las sibilas eran mujeres consideradas intermediarias entre los dioses y los seres humanos. Sus profecías gozaban de gran prestigio en el mundo griego y romano, donde se creía que podían revelar acontecimientos futuros. Las sibilas estaban tradicionalmente asociadas al mundo de los oráculos griegos y muchas de ellas fueron vinculadas a Apolo . Sin embargo, las fuentes conservadas sobre la Sibila Pérsica son escasas y no permiten establecer con certeza su relación con un santuario apolíneo concreto. II. ¿Qué podere...