"Una visita a Aesculapius" por Edward Poynter (1880) I. El sistema asclepíade El sistema asclepíade, tal como solemos imaginarlo hoy, un conjunto organizado de divinidades que acompañan a Asclepio en cada fase del proceso de curación , no es una creación puramente griega. El culto original de Asclepio sí nace en Grecia, primero como héroe sanador en Tesalia y luego como dios en Epidauro , pero ese núcleo temprano no incluía un “grupo familiar” claramente definido. Las figuras de Higía , Panacea , Iaso o Aceso existían como personificaciones aisladas, no como un sistema estructurado. La idea de un conjunto coherente de divinidades médicas surge mucho más tarde, cuando el culto se expande hacia Asia Menor y entra en contacto con tradiciones locales. Es en Pérgamo , durante el periodo helenístico, donde el culto de Asclepio se vuelve más complejo y simbólico, y donde aparecen nuevas figuras que no pertenecían al imaginario griego original. Entre ellas destaca Telésforo...
Aunque siempre fuí cobarde Contigo, amoroso alarde Hacer de un recuerdo quiero: Era a mitad de Febrero; Era a mitad de una tarde. Con el alma de amor llena, Buscando alivio á la pena Que mi corazón traspasa, Llamé á tu puerta, Filena, Y estabas solita en casa. No sé si aliviar quisiste Mis amantes desvarios: Ello es que viéndome triste Enternecida pusiste Tus labios sobre los mios. Sin duda fué caridad: Sin duda fué solo un medio De mostrarme tu piedad; Pero ¡ay! que ha sido el remedio Peor que la enfermedad. Mira, Filena querida, Si hay desdicha parecida A esta mi desdicha fuerte: Lo que á tantos da la vida A mi me ha dado la muerte.