I. Ofrendas florales en las honras fúnebres Los primeros registros arqueológicos que evidencian el uso de flores en rituales funerarios se remontan a hace aproximadamente 13.700 años , en tumbas encontradas en el actual Israel . En estos enterramientos, los investigadores hallaron restos de plantas utilizadas para revestir y decorar las tumbas, lo que sugiere una intención simbólica y ritual en el uso de flores para despedir a los fallecidos. Otro hallazgo clave proviene de la famosa excavación de la cueva Shanidar en el norte de Irak en 1951. Allí se descubrieron restos de polen y fragmentos de al menos ocho especies de flores silvestres en tumbas neandertales , lo que indica que ya en tiempos prehistóricos se realizaban ofrendas florales como expresión de duelo y memoria. Estas evidencias sitúan el uso de flores como parte del culto a los muertos entre las formas más antiguas de actividad ritual documentada por la humanidad. El culto a los difuntos posee profundas raíces también ...
¡Qué hermosa está la mañana! La luz del sol centellea; las flores dan sus perfumes, sus rumores la arboleda. De rama en rama cantando, sin cesar revolotean los alegres pajarillos, cuyos trinos me embelesan. Va entre flores el arroyo, rico en perfume y cadencia, y van saltando sus limpias aguas entre guijarros y piedras. Se escucha el tierno balido de los rebaños de ovejas, que, como copos de nieve, se destacan en la hierba. Aquí se eleva una choza que es de pastores vivienda; allá, una casita blanca, más blanca que la azucena. Más adelante, un cortijo; junto al cortijo, la huerta; junto a la huerta, una casa, y junto a la casa, la iglesia. Lleno de encinas está el monte, rica de fruta la vega; el río, con muchos árboles... ¿No lo sabéis? Es mi aldea.