Ir al contenido principal

La venganza contra el rey Laomedonte

I. De Zeus a Príamo

Laomedonte era descendiente del linaje de Tros. Tros es considerado la figura legendaria que dio su nombre y origen a la región y a la dinastía troyana. Su nombre dio origen a la región de la Tróade y al gentilicio troyano. El padre de Tros es Erictonio, hijo de Dárdano, rey de Dardania. Dárdano es hijo del dios Zeus y de Electra, una de las Pléyades, hijas del titán Atlas.

A los tres hijos de Tros: Ilo, Asáraco y Ganímedes, el destino le asignó a cada uno un rol muy diferente. Ilo fundó la ciudad de Ilión, también conocida como Troya, y su hijo, Laomedonte, llegó a ser rey de Troya

Laomedonte, por su parte, tuvo cuatro hijos: Hesíone, Titono, Bucolión PodarcesPríamo. Sin embargo, otras fuentes añaden varios nombres más, como Lampo, Clitio, Hicetaón, Cila, Astíoque, entre otros.

Hesíone, princesa troyana, mujer de gran belleza y valentía, fue esposa de Telamón, uno de los héroes que acompañaban al héroe Heracles.

Tithonus fue un hombre bendecido con la inmortalidad por la diosa Eos, quien estaba enamorada de él. Sin embargo, en su inmortalidad, Tithonus olvidó pedir la eterna juventud, por lo que envejeció eternamente, convirtiéndose en una figura de piedad y compasión lastimera.

Bucolión fue conocido por su vida tranquila lejos de los campos de batalla y las intrigas políticas. Encontró consuelo en las tierras de pastoreo y dedicó su vida a cuidar de su rebaño, una existencia sencilla y pacífica en contraste con la agitada vida de sus hermanos.

Y, por último, el valiente Príamo, quien más tarde se convertiría en el último rey de Troya, heredó el trono de su padre y todos los problemas que venían con él. Bajo su reinado, Troya experimentó tanto prosperidad como tragedia. Príamo fue testigo de la grandeza y la caída de su ciudad, convirtiéndose en una figura emblemática de la épica Guerra de Troya.

II. Laomedonte incumple ante Apolo y Poseidón

Laomedonte buscaba fortificar su ciudad con murallas impenetrables. Para ello, recurrió a la ayuda de Apolo y Poseidón, quienes, según la tradición, estaban temporalmente desterrados del Olimpo por desafiar la autoridad de Zeus.

Los dioses, en su destierro, ofrecieron sus habilidades a cambio de una recompensa: Poseidón levantaría los cimientos y las murallas, mientras que Apolo, con su poder divino, bendeciría la ciudad con protección y prosperidad. A cambio, Laomedonte prometió una generosa paga, pero cuando la obra estuvo terminada, se negó a cumplir con su palabra.

Este acto no solo fue un insulto a los dioses, sino una violación del sagrado principio de la hospitalidad y la reciprocidad, normas fundamentales en la relación entre dioses y hombres.

La traición no quedó impune. Poseidón, enfurecido, decidió castigar a Troya enviando un monstruo marino que asolaba las costas y amenazaba la ciudad. Esta criatura, a menudo descrita como un ser gigantesco que emergía del mar, destruía todo a su paso y mantenía a los troyanos sumidos en el miedo.

Apolo, por su parte, desató una plaga devastadora sobre Troya. En la tradición griega, Apolo es conocido por ser tanto un dios sanador como portador de enfermedades. Su castigo fue implacable: la peste se propagó rápidamente por la ciudad, causando la muerte de innumerables troyanos y debilitando el poder de Laomedonte.

III. El sacrificio de Hesíone

Aterrorizado por la ira de los dioses, Laomedonte consultó el Oráculo, que le reveló que la única forma de apaciguar a Poseidón era sacrificar a su hija, Hesíone, al monstruo marino. La princesa fue encadenada a una roca en la orilla del mar, destinada a perecer.

Sin embargo, el destino quiso que en ese momento Heracles pasara por Troya. El héroe, en busca de nuevas hazañas, ofreció salvar a Hesíone a cambio de los caballos divinos que Tros había recibido de Zeus como compensación por el rapto de Ganimedes.

Para compensar a su padre, Tros, por la pérdida de su hijo, Zeus le ofreció unos caballos divinos de una belleza y velocidad sin igual. Estos caballos o yeguas divinas eran tan especiales que podían correr sobre el agua y volar por el aire. La compensación también simbolizaba el honor y el reconocimiento divino hacia Ganímedes, ya que servir a los dioses en el Olimpo era un destino glorioso, a pesar de la separación de su familia.

IV. La feroz venganza de Heracles

Heracles venció al monstruo y reclamó su recompensa, pero una vez más, Laomedonte faltó a su palabra y se negó a pagarle. El rey de Troya no aprendió la lección de su primera traición y, como resultado, Heracles regresó con un ejército, sitió la ciudad, derrotó a Laomedonte 

Podarces era el nombre original del hijo menor del rey Laomedonte de Troya. Cuando Hércules conquistó Troya, Hesíone, pidió que su hermano fuera liberado como regalo. Hércules accedió, pero simbólicamente lo "vendió" a Hesíone a cambio de un velo, cumpliendo así con el ritual de rescate. Desde ese momento, Podarces pasó a llamarse Príamo, que en griego se asocia con el verbo priamein, que significa “comprar”

Cuando Heracles regresó a Troya para vengarse del engaño de Laomedonte, mató al rey y a casi todos sus hijos, excepto a Príamo, quien fue salvado por Hesíone. Las fuentes no coinciden en señalar los nombres de los hijos que fueron asesinados con su padre. 

Este episodio, narrado en fuentes antiguas como Homero, Hesíodo y Apolodoro, ilustra la severidad con la que los dioses castigaban la deslealtad y la arrogancia de los hombres. Este relato es una advertencia sobre el peso de la palabra empeñada y el respeto que los mortales debían a los dioses. Laomedonte desafió dos veces la justicia divina y ambas veces encontró su ruina, recordando a generaciones futuras que los dioses nunca olvidan una afrenta.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los secretos del Sexo Anal

Noche cálida y húmeda de verano, buen momento para hablar de sexo. Hablamos de sexo anal, porque el ano, el recto y el colon son universales, todos nacemos con uno independientemente de nuestro género y nuestras características personales. De niños, inclusive ya de bebés, nos enseñan que el ano es la puerta donde todo lo que sale es impuro y guarro. La zona que “no se toca” y que, más adelante, no se dejará tocar. Estas prohibiciones tempranas condenan cualquier tentativa de explorar y experimentar analmente. Pero el sexo anal receptivo ofrece múltiples beneficios: no existe riesgo de embarazo, te permite conocer mejor tu cuerpo y puede conducirte al orgasmo sin necesidad de otra estimulación; no por nada al eyacular el hombre tiene contracciones anales intensas. Hablamos de sexo anal para aquellos que ya conocen el ABC del sexo, para los que se atreven con algo más que la postura del misionero; sabiendo que el sexo anal goza de una pésima publicidad -¡que te den por culo!- y una largo...

Poseidón y Atenea

Poseidón y Atenea  Iniciamos un recorrido profundo y multifacético que examina la compleja, antagónica y finalmente complementaria relación entre Atenea y Poseidón : el pensamiento y el mar, dos fuerzas que, a primera vista, parecen inconciliables. La serie abre con el marco cósmico y ritual del plenilunio de Atenea y Poseidón , un momento sagrado en el que celebramos la armonización de sus esferas de influencia —la inteligencia reflexiva y el impulso emocional—. Desde ahí retrocedemos al origen del conflicto : la disputa por el patrocinio de Atenas, un choque fundacional entre la sabiduría estratégica y la fuerza primordial, simbolizado por el olivo y el manantial salado —o el caballo— ofrecidos por cada divinidad.   El relato se expande hacia los linajes y legados de este duplo. Se examina la estirpe de Poseidón: entre sus hijas destacan Cimódoce , ninfa de las aguas calmadas, y Despina , fruto de su unión con Deméter ; entre sus hijos,  Eumolpo , cuyo ataque a Ate...

Calendario helénico 2026

Nuestro calendario helénico 2026 venera nuevamente a los dioses olímpicos:  Zeus , Afrodita , Apolo , Artemisa ,  Asclepio , Atenea , Deméter , Dioniso , Hécate ,  Hefesto , Hera , Hermes , Hestia , Perséfone y Poseidón . Exceptuando Dioniso y Hécate, quien se relaciona con la luna nueva, todos los dioses se celebran en la luna llena. Aún así, hay otras festividades y rituales a lo largo del año a tener en cuenta. Cada una nos invita a conectar con la sabiduría de la naturaleza y el poder de cada dios, recordándonos la profunda conexión con la espiritualidad en nuestra vida cotidiana. Enero   3 enero. Plenilunio de Hera. Gamelia, bodas sagradas. Matrimonio divino. 22 enero. Caída de Hefesto. Febrero   1 febrero. Plenilunio de Hefesto. Fiesta del fuego. 10 febrero. Lenaia. 11-13 febrero. Anthesteria, fiesta del vino   Marzo 3 marzo. Plenilunio de Deméter. 6 marzo. Comienza el verano. 15 marzo. Idus de marzo. 20 marzo. Equinoccio de marzo. Perséfo...

Afrodita

Afrodita y la topografía del Deseo En el corazón de la experiencia humana, entre el susurro de las olas que la vieron nacer y las armas de seducción y cortejo del mundo adulto, se encuentra Afrodita. Muchas veces el desconocimiento nos hace difícil dilucidar cuál es la deidad del amor: ¿Afrodita o Eros? En esta serie hemos intentado dar respuesta a esa y otras preguntas sobre el deseo, la belleza, el enamoramiento a través del séquito de la diosa y las historias en las que se ha involucrado. Conceptos, deidades y figuras que orbitan alrededor de su esencia. Anteriormente habíamos hablado de las celebraciones de carácter social en honor a la diosa, las Afrodisias . Dentro del culto, dioses como los   Erotes ,   Eros , Anteros ,  Hímero ,   Hedilogos ,  Peito  y  Potos  explican los distintos aspectos de un misterio eterno, el amor y la pasión.  Como cada mes dedicado a una deidad dodecateísta, arrancamos con la luna llena, esta vez celebrando...

La sanación en el Helenismo

La sanación en el Helenismo  El viaje comienza con " Asclepio, los semidioses pueden morir " , recordando que incluso los grandes sanadores están sujetos a la fragilidad de la existencia. Asclepio, dios de la  quinta generación  e hijo de Apolo , fue instruido en el arte de la curación para convertirse en el dios de la medicina: un semidiós poderoso, pero igualmente vulnerable a la muerte, como tantos de su linaje y su generación. La mirada se eleva hacia el  plenilunio de Asclepio , un momento de especial fuerza para invocar la protección del dios de la medicina. El texto sitúa a Asclepio junto a  Epione  y  Quirón , formando una verdadera familia sagrada que irradia energía curativa. El simbolismo se despliega en un itinerario que va de Nehustán al báculo de Esculapio , explorando los emblemas históricos de la medicina: desde la serpiente de bronce levantada por Moisés hasta el bastón enroscado por la serpiente, símbolo que aún hoy identifica a la ...