I. Eta Acuáridas
La lluvia de meteoros Eta Acuáridas alcanzará su máximo entre el 5 y el 6 de mayo de 2026, y será visible desde España en las horas previas al amanecer.
Este fenómeno, activo cada año entre el 19 de abril y el 28 de mayo, puede producir hasta 50 meteoros por hora en condiciones ideales. Su radiante -el punto del cielo del que parecen surgir los meteoros— se encuentra en la constelación de Acuario, concretamente cerca de la estrella Eta Aquarii, de donde toma su nombre. "Eta" se escribe en mayúscula Η, en minúscula η; así es como puede identificarse en la imagen superior.
Astronómicamente, Eta Aquarii está situada a unos 156 años luz de la Tierra y forma parte del grupo de estrellas que delinean la figura del “portador de agua”. En los mapas, suele aparecer a la derecha de Sadalsuud (β Aquarii), marcando el extremo oriental del cuerpo del aguador que caracteriza a la constelación
El nombre "Acuario" significa "portador de agua" y se representa como un hombre que derrama agua de un jarro. En el helenismo, se asocia con Ganímedes, un joven príncipe de Troya llevado al Olimpo por Zeus para servir como portador de agua de los dioses. Los babilonios también relacionaban esta constelación con el agua y la inmortalidad, vinculándola con su dios An. Acuario es una de las constelaciones más antiguas, mencionada por astrónomos como Ptolomeo en el siglo II y catalogada entre las 48 constelaciones clásicas. Su región del cielo se conoce como el Mar, debido a la presencia de otras constelaciones acuáticas como Cetus, Piscis y Eridanus.
II. Tras la huella del cometa Halley
Las Eta Acuáridas son especialmente interesantes porque proceden del cometa Halley. Cada vez que la Tierra cruza la estela de polvo que Halley dejó en sus pasos alrededor del Sol, los pequeños fragmentos entran en la atmósfera terrestre y se desintegran, produciendo los destellos luminosos que vemos como “estrellas fugaces”.
El cometsa Halley tarda unos 76 años en completar su órbita, y no volverá a ser visible desde la Tierra hasta 2061, pero sus lluvias de meteoros -las Eta Acuáridas en mayo y las Oriónidas en octubre- son un recordatorio anual de su presencia.
En España, el radiante comenzará a elevarse sobre el horizonte hacia las 4 de la madrugada, muy bajo en el este, y alcanzará una altura más favorable entre las 6 AM y las 7 AM, cuando ya estará bien situado en dirección sureste. Aunque los meteoros parecen surgir de Acuario, pueden aparecer en cualquier parte del cielo, por lo que no es necesario mirar directamente al radiante.
III. Recomendaciones para la observación
Para observar la lluvia, lo ideal es buscar un lugar oscuro, lejos de la contaminación lumínica. Los ojos necesitan entre 15 y 20 minutos para adaptarse a la oscuridad, así que conviene llegar con tiempo y evitar mirar pantallas o luces brillantes. Una manta o una silla reclinable ayudan a mantener la comodidad, ya que la observación suele requerir paciencia.
Cuanto más alto esté el radiante, mayor será la cantidad de meteoros visibles, aunque incluso con el radiante bajo pueden verse trazos largos y rápidos, característicos de esta lluvia.
Las Eta Acuáridas son una de las lluvias más activas de la primavera y, aunque su mejor visibilidad se da en el hemisferio sur, desde España pueden ofrecer un espectáculo notable si el cielo está despejado.
La proximidad del Plenilunio de Hestia del 1 de mayo significa que la luna atravesará el cielo durante buena parte de la noche, saliendo a la medianoche -hora peninsular- sobre la constelación de Escorpio.
En 2026, las condiciones serán favorables para disfrutar de un buen número de meteoros en las horas previas al amanecer del 5 al 6 de mayo.

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