Ir al contenido principal

Peleo, padre de Aquiles

"Le Festin des dieux"  -"El festín de los dioses"-, por Jan van Bijlert (1635-1640). Nupcias de Tetis y Peleo.

Peleo era hijo de Éaco, rey de Egina, y de Endeis, hija de Escirón. Éaco era un mortal profundamente respetado por los dioses debido a su piedad y justicia. Según la "Biblioteca" de Apolodoro, Éaco fue recompensado por Zeus con el privilegio de gobernar Egina, una isla poblada inicialmente por los Mirmidones, quienes más tarde serían los soldados leales de Peleo y Aquiles.

Peleo tenía dos hermanos: Telamón, quien se convirtió en el padre de Áyax, y Foco, cuyo asesinato marcaría un trágico episodio en la vida de Peleo.

Peleo y Telamón fueron educados en las artes de la guerra y la justicia bajo la guía de su padre. Sin embargo, su vida dio un giro trágico cuando, movidos por los celos hacia Foco, quien destacaba en atletismo, lo mataron durante una competición. Para ocultar el crimen, los hermanos disimularon la muerte como un accidente, pero Éaco descubrió la verdad y los exilió de Egina.

Este episodio marcó a Peleo profundamente, llevándolo a una vida de aventuras y redención fuera de su tierra natal.

Tras su exilio,  los dos hermanos fratricidas se unieron a los Argonautas, liderados por Jasón, en su misión para recuperar el vellocino de oro. Según Apolonio de Rodas, Peleo destacó como un valiente navegante y guerrero, forjando vínculos con otros héroes como Heracles y Orfeo.

Como vimos, la relación entre los Argonautas no estaba exenta de conflicto, Peleo y Telamón, también tuvieron enfrentamientos relacionados con la toma de decisiones durante la expedición.

El matrimonio de Peleo con Tetis, una de las nereidas, fue un evento de gran trascendencia, tanto en su vida como en el Olimpo. Según Píndaro, el mismísimo Zeus y hasta Poseidón deseaban a Tetis, pero la profecía de Prometeo advirtió que su hijo sería más grande que su padre. Para evitar este destino, los dioses dispusieron que Tetis se casara con un mortal.

Peleo, instruido por el centauro Quirón, logró capturar a Tetis mientras ella cambiaba de forma para escapar. Su unión fue celebrada con una boda divina en el monte Pelión, a la que asistieron todos los dioses, excepto Eris, la diosa de la discordia, quien lanzó la famosa manzana de oro que desencadenaría los eventos de la Guerra de Troya.

El hijo más famoso de Peleo y Tetis fue Aquiles, criado y educado por Quirón. Cuenta Homero en la  "Ilíada" que Tetis trató de hacer a Aquiles invulnerable sumergiéndolo en el río Estigia, aunque quedó vulnerable en su talón.

Peleo también tuvo otros hijos en algunas versiones menores del mito, pero Aquiles es el único mencionado consistentemente en las fuentes clásicas.

Tras la partida de Aquiles hacia Troya, la vida de Peleo estuvo marcada por la soledad y la tragedia. Según algunas versiones, Tetis lo abandonó tras la muerte de Aquiles, regresando al mar. Otros relatos sugieren que Peleo fue atacado por los descendientes de Acasto, un rey al que había ofendido, y perdió su reino temporalmente.

Peleo vivió sus últimos años en la soledad de la vejez, posiblemente en FtíaPausanias en "Descripción de Grecia" menciona que su tumba estaba en algún lugar de Tesalia, donde fue recordado como un rey justo y el padre del héroe más grande de Grecia. Su historia refleja los lazos inextricables entre mortales y divinidades, donde las glorias y las tragedias están siempre entrelazadas.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Conociendo y comprendiendo al Helenismo

I. Deméter, muchas diosas en una diosa Deméter no nació como una diosa unificada, sino como un mosaico de cultos locales, cada uno con su propia historia, su propio carácter y, a veces, incluso su propio nombre. La “Deméter” que conocemos por Homero o por los Misterios Eleusinos es el resultado de un proceso muy largo de integración cultural, pero ese proceso nunca llegó a borrar del todo la diversidad original. Durante la Edad del Bronce y los primeros siglos de la Edad Oscura , lo que existía no era “Deméter” en singular, sino múltiples diosas agrícolas locales, muchas de ellas pregriegas , asociadas a la tierra, la fertilidad, el grano o los ciclos femeninos. Cuando los griegos micénicos formularon o adoptaron y reinterpretaron estas divinidades, comenzaron a agruparlas bajo un mismo nombre, Da-ma-te en las tablillas micénicas, que ya apunta a una figura materna de la tierra. Pero incluso entonces, cada región conservaba su propia versión. Por eso encontramos epítetos tan distin...

Cerca

Llamo y reclamo por tu presencia    como si fueras alguien normal,  luego yo encuentro solo lamentos  y a un terrorista emocional.  El día a día se me hace eterno  estoy intentando ser funcional.  Donde yo ponga todas mis ganas,  como lo haga, siempre da igual.  Tengo cintura para estos dramas  y buenas piernas para escapar,  pero pensando, en mis adentros,  hoy me arrepiento al verte llegar.  Cuando el dolor sacude mis versos  soy solo un perro que amaestrar,  pero, mi vida, amo perverso,  deja estos huesos sin enterrar.  Ya no le pido al universo  que haga un milagro y me deje amar,  solo le ruego que, en tu partida,  mi entendimiento me aporte paz.

Los verdaderos mitos sobre la Antigüedad

I.  Los verdaderos mitos sobre la Antigüedad   Durante siglos, el mundo helenista y romano ha sido envuelto en una niebla de idealización: filósofos sabios, templos perfectos en piedra desnuda, hombres fuertes y guerridos y una supuesta armonía entre razón y belleza. Pero detrás de ese ideal se esconden contradicciones, abusos y tensiones que revelan una realidad mucho más humana y menos heroica. En este nuevo ciclo de Hestia , dedicado a explorar la vida cotidiana en el mundo antiguo occidental, ElRevisto pretende mirar sin filtros los rincones más incómodos de la civilización clásica. A través de doce temas , confronta las visiones ingenuas, utópicas o prejuiciosas que aún dominan nuestra percepción de Grecia y Roma. El ciclo  "Los verdaderos mitos de la Antigüedad" recorre: Pedofilia — la realidad detrás del ideal educativo. Filosofía — entre lo que se oía en la calle y aquello que narran las fuentes. Poder político — los límites al poder. Corrupción — el preci...