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En M Mayor

No quiero despertarte,

bien sé que estás dormida,

todo el dolor del mundo

ha terminado un buen día.


No quisiera que pensaras,

porque sé que lo harías,

aquello que has dejado

también morirá, mi vida.


Lejos está esa tumba

en la que me arrodillaba,

tu memoria, tu rostro,

se van perdiendo en la nada


Ha desaparecido

el hogar que has construido

y solo, de pie, perduran

las bestias que tú has parido


Para cuando acabe, quisiera,

si guardo un deseo todavía

poder abrazar tu alma

como sentiste la mía.


Perdonar tu ausencia

y todas tus elecciones,

entender como las Moiras

con sus viejos corazones.


Ver en el Todo un sentido

que, ahora, se me escapa,

mientras se aviva el latido

de una sombra que me ataca.

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