Ir al contenido principal

Derrumbe

La puerta estaba cerrada

y llena de herrumbre,

cuando así, desde la nada,

llegó el derrumbe.


Sin el verdor intenso

de tu mirada,

la senda no dio comienzo:

quedó blindada.


En manos de la frustración

de no alcanzarte,

qué frágil fue la ilusión

que quiso amarte.


Me vi golpeando el muro

de tus adentros;

un eco rebotó, oscuro,

sin un “lo siento”.


Ebrio de pasión vana,

tan pasajera,

sabiendo que tú, mañana,

estarías fuera.


¿Qué hace un amante solo,

enamorado,

en un mundo de corazones

desencantados?

Comentarios

Publicar un comentario