Ir al contenido principal

"Canto a mí mismo" v. nº XLVIII por Walt Whitman

XLVIII

Y yo he dicho que el alma no vale más que el cuerpo,
y que el cuerpo no vale más que el alma,
y que nada, ni Dios, es más grande para uno que uno mismo.
Y aquel que camina una sola legua sin amor, camina amortajado hacia su propio funeral. Tú y yo, sin un céntimo, podemos comprar el pico más alto de la sierra;
y el fulgor de una pupila
y un guisante en su vaina
humillan toda la sabiduría del mundo.
No hay otro oficio ni empleo que aquel que enseña al mozo a ser un héroe.
Y por blando que sea un objeto, puede ser un día el eje en que descanse la rueda del universo.
Y digo a todos los hombres y mujeres: Serenad vuestro espíritu frente a los universos infinitos.
Y digo también: No os preocupéis de Dios.
A mí, que todo me preocupa, no me preocupa dios.
No me preocupan ni Dios ni la muerte.
Yo oigo y veo a Dios en todas las cosas, pero no lo comprendo,
como no comprendo que haya nada en el mundo más admirable que yo.
¿Por qué voy a empeñarme en que Dios sea otra cosa mejor que este día?
En cada hora hay algo de dios
y en cada minuto también.
En el rostro de las mujeres
y en el rostro de los hombres está Dios,
y en mi propio rostro lo veo también cuando me miro al espejo.
Encuentro cartas de dios en la calle,
cartas firmadas con su nombre
y no las recojo porque sé que en cualquier sitio encontraré otras semejantes.
Miles y miles me saldrán al paso, puntuales, por dondequiera que camine.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Adrasto

I. Adrasto Adrasto , hijo de Tálao y de Lisimaca , es uno de los reyes de Argos en la generación previa a la guerra de los Siete contra Tebas . Su figura se sitúa en un momento de transición entre la antigua autoridad profética de los Biasidas y la nueva era de los reyes guerreros.  A diferencia de su padre, cuya vida está marcada por tensiones internas y un final violento, Adrasto emerge como un gobernante diplomático, capaz de unir facciones rivales y de ejercer un liderazgo que trasciende Argos. Su ascenso al trono se produce en un contexto de rivalidad entre dos grandes casas: la de los Biasidas , a la que él pertenece, y la de los Melampódidas , encabezada por Anfiarao . Estas tensiones, heredadas de generaciones anteriores, condicionan su reinado y explican muchas de sus decisiones políticas. Adrasto se convierte así en un rey que debe equilibrar tradición, poder militar y diplomacia, manteniendo la cohesión de Argos en un periodo turbulento. La figura de Adrasto destaca ta...

Diomedes

  I.  Diomedes  Diomedes nació en el seno de una casa marcada por la violencia y la ambición. Su padre, Tideo , había sido uno de los Siete contra Tebas , un guerrero temido por su ferocidad y recordado por su muerte trágica durante aquella campaña fallida.   La infancia de Diomedes estuvo atravesada por ese legado: creció escuchando relatos sobre la expedición en la que su padre había participado y sobre la derrota que había costado la vida a tantos héroes. Adrasto , rey de Argos y pariente cercano, se convirtió en una figura decisiva en su formación, ofreciéndole protección y un lugar dentro de la corte.  Bajo su tutela, Diomedes aprendió a manejar las armas, a gobernar y a comprender que su destino estaba ligado a la reparación de una deuda que no había contraído él, sino la generación anterior. La juventud de Diomedes estuvo marcada por una mezcla de disciplina y determinación. No heredó el carácter impulsivo de Tideo, sino una inteligencia estratégica que ...

Epígonos

I. Epígonos Los Epígonos son los hijos de los héroes que participaron en la expedición de los Siete contra Tebas , y representan la generación destinada a completar aquello que sus padres no pudieron lograr. Mientras los Siete murieron ante los muros de la ciudad, los Epígonos crecieron bajo la sombra de esa derrota, educados para vengar la caída de sus linajes y restaurar el honor perdido.  Su nombre significa literalmente “los nacidos después”, y su papel en la narrativa griega es el de una segunda oleada heroica que culmina el ciclo tebano . Cada Epígono es hijo directo de uno de los caudillos caídos: Alcmeón , hijo de Anfiarao ; Anfíloco , también hijo de Anfiarao; Tersandro , hijo de Polinices ; Diomedes , hijo de Tideo ; Promaco , hijo de Partenopeo ; Euríalo , hijo de Mecisteo ; y Siles , hijo de Hipomedonte . Esta genealogía muestra cómo la segunda generación reproduce la estructura militar de la primera, pero con un destino distinto: mientras los padres fueron víctimas ...