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29 julio. Skira/ Σκίρα. Plenilunio de Atenea y Poseidón.

I. Skyra. Celebrando a Atenea y Poseidón

Sentados en la orilla, lentamente se fueron desnudando una vez que los rayos del sol desaparecieron. Corre la canícula y el calor hace del asfalto un magma abrasador.

En nombre de Atenea, untaron todo su cuerpo, hasta el último rincón, de aceite de oliva virgen. Un regalo que la diosa dispensó a la Humanidad. Y en el preciso momento en el que salía la luna llena, se pusieron de pie y avanzaron hacia el mar.

Invocando a Poseidón y Atenea, los tiempos en los que ambos dioses disputaban su dominio por Atenas parecían, ahora, lejanos. Atenea tenía un epíteto diferente en cada polis, todos ellos toponímicos.

Hoy los dos dioses representan dos elementos distintos: el externo y el interno.

Por externo, sírvete de las extensas aguas del mar y el dominio de los océanos que envuelven toda la esfera y dominan el clima y la vida. Y por interno contempla la esfera de la mente y las mareas internas, que cobijan al pensamiento, al conocimiento y constituyen la psiquis. 

Ambas aguas han de estar serenas si quieres sobrevivir a este viaje. Y así, consagrada a Atenea y Poseidón, la noche arranca con una luna que se refleja en sus pupilas y en cada ola del mar.

En la antigüedad, la sacerdotisa de Atenea y el sacerdote de Poseidón  marchaban juntos desde la Acrópolis hasta una localidad llamada Skiron. Esto simbolizaba la reconciliación y el equilibrio entre las fuerzas opuestas de la ciudad.

Se realizaban sacrificios para pedirle a Atenea protección para las cosechas contra el calor extremo y para calmar las tormentas destructivas de Poseidón. 

Durante la marcha, los sacerdotes eran cubiertos por un enorme parasol blanco, el skiron, que daba nombre a la festividad y simbolizaba la protección divina sobre la tierra.

II. Agosto entre el mar y el olivo

En el crisol del verano, cuando el Mediterráneo resplandece azul turquesa bajo el sol y las ciudades costeras se sumen en un extraño bullicio estival, ElRevisto se sumerge en las profundidades del mar y asciende a las alturas de la Acrópolis para rendir homenaje a dos de las deidades más complejas y poderosas del panteón olímpico: Poseidón y Atenea.

A través de artículos publicados te invitamos a rastrear la pervivencia y transformación simbólica de ambos dioses hasta el presente y la reinterpretación cultural de los arquetipos.

Te invitamos a navega con nosotros durante este mes por este ciclo temático de Argos con la mente abierta, la mirada profunda y el corazón dispuesto. La legendaria prole de Poseidón reinando en los orígenes de nuestra edad, posterior al diluvio.

III. El conflicto por Atenas

La disputa convivencia entre Poseidón y Atenas no estuvo excenta de rivalidad. Ambos dioses disputaron el patronazgo del Ática, narrada en los textos fundacionales de la ciudad, no constituyó un episodio aislado, sino el preludio de una compleja integración cultual que las fuentes atenienses documentan con notable consistencia. 

La resolución de este conflicto divino no se limitó a una simple victoria de una deidad sobre otra, sino que generó un equilibrio ritual cuyas huellas perduraron en la práctica religiosa y en la topografía sagrada de Atenas.

IV. Arquitectura y culto

El relato transmitido por Apolodoro en su "Biblioteca" establece que, tras la creación del olivo por Atenea y la fuente salada por Poseidón, los Dioses del Olimpo, consultados por Cécrope, decidieron a favor de la diosa. Sin embargo, las consecuencias de este fallo exigieron una reparación ritual que evitara la cólera permanente del dios de los mares. Esta necesidad de reconciliación se manifiesta claramente en la disposición arquitectónica del Erecteión, donde Pausanias atestigua la coexistencia de ambos cultos. 

El santuario acogía no solo la imagen sagrada de Atenea Polias, sino también el altar de Poseidón Erecteo y la marca del tridente que había hecho brotar la fuente salada. Esta yuxtaposición espacial convertía el templo en un microcosmos de la reconciliación divina. 

Ello nos permite celebrar a ambas deidades en el mismo mes lunar.


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