El arte de la seducción
-y llamarlo arte es abusivo -,
no pasa por ser cazado
ni por crear obligación.
Si yo he de forzar tu mano,
el misterio del amor
saltará de tu balcón
y todo esfuerzo será vano.
Mi buena predisposición
y mi total transparencia
no son la mejor estrategia
ni sirven de solución.
Pero, obstáculos aparte,
cómo le explico a un guerrero
que el amor es lo primero
y que no soy su rival.
Cuando quien es compañero
no va a soltar el puñal,
tómese como señal
de peligro inminente.
Habiendo aquí tanta gente,
yo fui a amar a un animal.

Comentarios
Publicar un comentario