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Analema I

 

I. Analema 

Un analema es la figura que describe la posición aparente del Sol en el cielo cuando se lo observa todos los días del año desde el mismo lugar y a la misma hora solar. Su forma característica coincide con el símbolo del infinito , también llamado lemniscata. Un analema es el resultado de la combinación entre la inclinación del eje terrestre y la excentricidad de la órbita de la Tierra.

La excentricidad orbital describe la forma de la órbita. Si la excentricidad es 0, la órbita es un círculo perfecto. A medida que el valor aumenta hacia 1, la órbita se vuelve más alargada. La Tierra tiene una excentricidad muy pequeña, lo que significa que su distancia al Sol varía, pero no de manera extrema. Esta variación es suficiente, sin embargo, para influir ligeramente en fenómenos como la ecuación del tiempo, la forma del analema y los ciclos climáticos a largo plazo.

Cada punto del analema representa la ubicación del Sol en una fecha determinada. El extremo superior corresponde al solsticio de verano, el inferior al solsticio de invierno -el llamado Sol Invictus- y el cruce central a los equinoccios. Esta curva permite visualizar cómo varía la declinación solar y la llamada ecuación del tiempo, es decir, la diferencia entre el tiempo solar aparente y el tiempo medio.

En algunos globos terráqueos o relojes solares se dibuja el analema para corregir esa diferencia. También puede obtenerse fotográficamente tomando una imagen diaria del Sol a la misma hora durante un año, lo que produce la figura de ocho suspendida en el cielo. 

II. 15/4 Punto de cruce 1/9

En un analema solar, los puntos del 15 de abril y del 1 de septiembre corresponden a uno de los dos cruces donde la lemniscata se interseca consigo misma.

Ese punto de encuentro se denomina simplemente punto de cruce del analema o intersección del analema. No tiene un nombre tradicional más específico en astronomía, y no coincide con los equinoccios -que ocurren alrededor del 20 de marzo y el 22 de septiembre-, aunque visualmente pueda parecer un “cruce central”.

En términos astronómicos, lo que ocurre en esas fechas es que la declinación solar es prácticamente la misma y la ecuación del tiempo toma valores iguales pero con signo opuesto en cada fecha. Por eso el Sol aparece en el mismo punto del cielo si lo observas a la misma hora solar, aunque sean meses distintos.

III. Celebrando el bucle de fuego

El bucle corto del analema coincide con los meses de mayor calor en el hemisferio norte, pero vale la pena explicarlo con calma para entender por qué ocurre. Ya vimos que el analema es la figura en forma de lemniscata que resulta de observar la posición del Sol a la misma hora solar durante todo un año. Esa figura no es simétrica: uno de los bucles es más grande y el otro más pequeño. El bucle pequeño corresponde al periodo en el que el Sol está más alto en el cielo para el hemisferio norte, es decir, a finales de primavera y durante el verano boreal.

Esto sucede porque, en esos meses, la declinación solar alcanza sus valores más altos y cambia más lentamente, lo que hace que la parte superior del analema quede comprimida. Al mismo tiempo, la ecuación del tiempo presenta variaciones menores, de modo que la posición aparente del Sol se desplaza menos horizontalmente. El resultado es un bucle más compacto, que coincide con el periodo de mayor insolación y, por tanto, con los meses más cálidos del año en el hemisferio norte.

En contraste, el bucle largo del analema corresponde al otoño e invierno boreal, cuando la declinación solar cambia más rápido y la ecuación del tiempo introduce desplazamientos mayores. Por eso esa parte del analema es más amplia y alargada.

La celebración del "bucle de fuego" hace referencia a este bucle corto que comenzamos a transitar hoy y que modificará sustancialmente nuestras vidas por todos los efectos que conlleva. Para unos, será una celebración amarga que anticipa sudores y dificultades, para otros, tendrá el gusto a sal y playa que caracteriza las vacaciones. 

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