I. Afrodita y Eros: dos dimensiones del amor Dentro del panteón griego, dos divinidades expresan de forma poderosa la complejidad del amor: Afrodita y Eros . Ahora bien, reducir a ambas figuras a simples dioses del «amor romántico» introduce categorías modernas en un imaginario religioso mucho más amplio. Afrodita representa una esfera de poder vinculada con la belleza, la atracción y la unión amorosa, mientras que Eros encarna, en su formulación más antigua, la fuerza del deseo que impulsa a los seres hacia la unión. Esta distinción resulta especialmente importante en la "Teogonía" de Hesíodo . Allí, Eros no aparece originalmente como el niño alado subordinado a Afrodita que se popularizaría posteriormente, sino como una potencia primordial . Tras Caos , surgen Gea , Tártaro y Eros, caracterizado por su capacidad para dominar la mente y la voluntad de dioses y seres humanos. Desde esta perspectiva, Eros posee una dimensión que podríamos denominar cosmológica: el deseo es ...
En tu aposento tienes, En urna frágil, Clavadas mariposas, Que, si brillante Rayo de sol las toca, Parecen nácares O pedazos de cielo, Cielos de tarde, O brillos opalinos De alas suaves; Y allí están las azules Hijas del aire, Fijas ya para siempre Las alas ágiles, Las alas, peregrinas De ignotos valles, Que como los deseos De tu alma amante A la aurora parecen Resucitarse, Cuando de tus ventanas Las hojas abres Y da el sol en tus ojos Y en los cristales!