Aunque siempre fuí cobarde Contigo, amoroso alarde Hacer de un recuerdo quiero: Era a mitad de Febrero; Era a mitad de una tarde. Con el alma de amor llena, Buscando alivio á la pena Que mi corazón traspasa, Llamé á tu puerta, Filena, Y estabas solita en casa. No sé si aliviar quisiste Mis amantes desvarios: Ello es que viéndome triste Enternecida pusiste Tus labios sobre los mios. Sin duda fué caridad: Sin duda fué solo un medio De mostrarme tu piedad; Pero ¡ay! que ha sido el remedio Peor que la enfermedad. Mira, Filena querida, Si hay desdicha parecida A esta mi desdicha fuerte: Lo que á tantos da la vida A mi me ha dado la muerte.