Las confesiones de la noche gay


No importa tu género ni tu orientación sexual, podrás hacer tuya nuestras voces si conoces la noche y el ambiente. Tampoco te fijes si eres gay, lesbiana o bisexual, hoy simplificaremos pacíficamente toda la variedad en un único grupo.
Es noche abierta y abandonas la comodidad de tu casa para relacionarte con otra gente, qué pasa cuando se acaba la hora del sexo ¿también eres homosexual fuera de la cama?
Al menos teóricamente, los gays han creado espacios exclusivos que facilitan el encuentro entre iguales. Esto sucede sobre todo en las grandes ciudades de Occidente, en las cuales los gays, a pesar de ser una minoría social, han podido superar el dictamen de la norma y consolidarse como grupo.
Hablamos de los chats, discos, bares, saunas, cines, zonas de ligue y encuentro que forman el ambiente gay.
Ahora bien, a medida que han avanzado las décadas, el ambiente parece ser un invento que ha dejado insatisfechos a muchos homosexuales, hasta el punto que para algunos, el orgullo gay, pasa por no pisar ninguno de los espacios mencionados.
En El Revisto hemos salido a la calle para analizar el ambiente gay a través de la mirada crítica de quienes más lo conocen, los propios homosexuales...

“Lo peor del ambiente es lo promiscuos que llegan a ser los gays”.
La homosexualidad masculina carga con el pesado estigma de la promiscuidad desde que tenemos uso de razón, así que intentemos comprender esta situación.
Generalmente, cuando un hombre heterosexual mantiene varias relaciones sexuales simultáneas, se lo considera un mujeriego. La palabra guarda connotaciones positivas, de hombre galante y seductor. Sin embargo, cuando una mujer mantiene más de un romance, se la suele considerar una prostituta. Si repasamos la terminología existente, no encontraremos un término como “hombreriego”, lo más cercano es devora hombres...
Con esto ilustramos el hecho de que, por pautas culturales e incluso biológicas, las mujeres tienden a ser mucho más selectivas a la hora de concretar sus encuentros sexuales, al menos mucho más selectivas que el común de los hombres.
Entonces, si la homosexualidad masculina incluye dos componentes que, generalmente, son muy activos sexualmente, esta situación potencia una mayor cantidad de encuentros sexuales.
Aún sabiendo esto, muchos homosexuales han interiorizado el mensaje culpabilizador que condena el desenfreno y, siguiendo pautas culturales, también reprimen sus expresiones sexuales. Aprender a controlar los impulsos sexuales puede llevar toda una vida, pero vale la pena reconocer que la naturaleza de los hombres no se manifiesta comparativamente de forma distinta entre heterosexuales y homosexuales, ambos suelen buscar sexo.

“El ambiente gay no es para todos, si no eres musculoso, guapo o llevas Armani, pareciera que estás fuera de lugar”.
Cada vez es más frecuente ver que el culto al cuerpo ha ido ganando adeptos en comparación con otros valores como la sensibilidad o la generosidad. Esta sobrevaloración del aspecto físico es una tendencia cultural que invade espacios publicitarios, medios de comunicación y, por supuesto, bares y discotecas.
Las complicaciones no terminan aquí, además de tu cuerpo, en una disco la indumentaria que uses refleja tu status económico, por lo que es probable que si no cumples con las expectativas, te sientas fuera de lugar, blanco de miradas o sencillamente no competitivo.
La mayoría de las discos y bares son, entonces, lugares donde lo que más importa es la apariencia. Esto no es exclusivo del ambiente gay, basta ver la cantidad de mujeres que bailan solas o entre amigas en las discos heterosexuales porque no responden al canon de belleza imperante.
Afortunadamente, si la oferta es amplia, también existirán otros sitios más “alternativos” a los que puedas acudir, donde primen otros valores como la extravagancia o el culto a la personalidad. No encontrarás un lugar donde no esté pautado cómo debes comportarte, vestirte o que aspecto debes tener. Así que una fórmula útil de contrarrestar esta presión es ser consciente de que tu no sales para complacer la mirada de todos, del mismo modo como no todo lo que ves, te complace.

“En el ambiente gay crear una amistad con gente de tu mismo sexo es imposible, allí o follas o nada”.
Si eres gay y estás en el ambiente te encontrarás frecuentemente con que las personas de tu mismo género sólo buscan tener una relación de pareja -o sexual- contigo. Fuera del ambiente, la misma situación se repite con el sexo contrario.
Las posibilidades de entablar nuevas amistades son aún menores cuando los hombres gays guardan suspicacias hacia las lesbianas y hacia otros hombres heterosexuales.
Esto en la práctica significa que cuando recurras al ambiente en busca de amistad, te encontrarás con que muchas personas buscan “amistad y algo más”, mezclando el deseo de no estar solos con la atracción y la búsqueda de placer sexual.
Este tipo de situaciones pueden generarte una gran frustración dado que te exponen a una larga sucesión de intentos, ensayos y errores.
Para ahorrarte inconvenientes, aprende a interpretar los signos del desencuentro: cuando un/una nuevo/a amigo/a potencial te pregunte o comente tus atributos sexuales o físicos, la cosa no empieza demasiado bien. No por nada encontrar sexo en la noche es infinitamente más frecuente que encontrar un verdadero amigo/a.

“Me horroriza el trato que tiene la gente de los chats. Hay una violencia verbal injustificada, parece una guerra por ver quien es más puta”.
Los chats son espacios de comunicación virtuales, aunque las búsquedas de sexo y las frecuentes peleas y agresiones que los invaden te hagan pensar lo contrario. A la hora de chatear es importante mantener el tipo y saber qué estás buscando.
Si sólo te relacionas con el ambiente gay cuando buscas sexo, es normal que percibas que en el chat sólo hay sexópatas, para oír algo distinto prueba entrar en un salón de chat a conocer a alguien en una tarde tranquila.
También se da que hay quien utiliza el chat para exteriorizar de forma anónima -y algo cobarde- toda su furia y su impotencia interna. Son los menos, pero hacen mucho ruido. No esperes tener una conversación agradable con ellos si te enredas en absurdas discusiones. Aunque te sobre el tiempo, recuerda que mantener una larga discusión acalorada por Internet con un desconocido es una solemne tontería.
Si cuidas las maneras y mantienes una conversación amena, las cosas pueden ir muy bien en los salones de chat, es cuestión de proponérselo, ¡siempre queda gente agradable que conocer!

“Vivo obsesionado con el SIDA, y sufro pensando que me he infectado independientemente de todos los análisis que me he hecho”.
Así como, a veces, puedes perder todo control saludable de tu vida siguiendo tus impulsos sexuales y asumiendo comportamientos de alto riesgo de infección de enfermedades de transmisión sexual, también puede que padezcas las consecuencias inesperadas al mantener cualquier tipo de sexo, y no necesariamente me refiero al SIDA.
Muchos hombres que se consideran totalmente liberales, expresan toda la culpa que les ocasiona su vida sexual, manteniendo la firme creencia de que están infectados.
El virus del HIV no es un castigo divino, ni siquiera es una forma de vida consciente. No elegirá a que organismo atacar, sino que infectará con igual virulencia a células de personas buenas, degeneradas, castas o perversas.
Las precauciones que tomes a la hora de tener relaciones sexuales no te protegerán de la culpa que éstas relaciones te generen.
Recuerda que el test de anticuerpos HIV no es una carta de perdón divino, y no esperes tres meses para comprender que lo que a ti te quita el sueño no es únicamente el SIDA.

En las saunas he tenido sexo de todo tipo con un hombre que ni siquiera sé cómo se llama, así y todo me he quedado enganchado y lo busco por todas partes”.
Primero, vale la pena recordar que las obsesiones no guardan relación alguna con tu orientación sexual. Una vez hecha esta advertencia, algunas veces puede suceder es que tus necesidades afectivas se encuentren, por diversas razones, insatisfechas. Entonces lo que buscas en los contactos sexuales anónimos es afecto, no meramente sexo. La diferencia es crucial, porque, de ser así, estás buscando afecto en el lugar equivocado.
Si el sexo anónimo te expone emocionalmente a desarrollar una obsesión, intenta comprender que la persona que anhelas es un desconocido que nada tiene que ver con tus fantasías y necesidades. No creas que, porque esa persona te haya dado placer, está en condiciones de compartir más que una cama contigo, utiliza más la lógica y el realismo que tu emotividad y tus fantasías.
Pero si ves que esto no es nuevo para ti, que pasan las semanas y aún siguen en el ensueño –o lo cambias por otro enamoramiento súbito- entonces busca ayuda en la consulta a un buen terapeuta, es posible que la necesites.

“Estoy furioso con todo el mariconerío que hay. ¿Por qué tengo que aguantar a las reinonas que me hablan en femenino o a esos viejos verdes que babean por una polla? Yo no soy así, ni encajo ni quiero encajar”.
¡Nadie tiene que encajar en el ambiente gay! Y para quienes se alejen del ambiente gay en un impulso de vivir una vida más sana, mis mejores deseos. Sólo una advertencia, esa actitud “reformista” no es nueva.
Muchos de los que quieren “alejarse de esta mierda”, cuando les preguntas ¿Cuál es la mierda?, descubres que ni en la isla más desolada estarán suficientemente lejos. Esto no significa que intentar mejorar tu vida lejos del ambiente sea un error.
Ahora bien, la homosexualidad durante la vejez no es tan terrible como creías a los veinte. Sobre todo si siempre has defendido otros valores además de la belleza física.
Así, un hombre anciano sabe no es un Adonis pero gracias a un buen autoconcepto, cree que sigue teniendo muchas cualidades maravillosas que compartir.
Aquellos hombres mayores que siguen “en la carrera” en busca de sexo no son una mayoría. Por ahí dicen que no hay viejos verdes, sino jóvenes babosos que se hacen viejos...
Y acerca de las reinas, bueno, la homosexualidad y el travestismo son cosas separadas. Si a lo que te refieres es a los hombres afeminados, recuerda que cuando le exiges a un gay que sea masculino y que no se note o cuando sólo respetas a los homosexuales discretos y sin pluma, haces que la vida de algunos sea más difícil, triste y solitaria.
Considerando todo esto, tal vez te venga bien un período lejos del ambiente, en el que puedas reflexionar un poco.

“Sé que soy gay, pero siento como si tuviera una doble vida, nadie sabe lo que hago en los parques ni en las saunas, y la verdad es que tengo problemas para encajar una cosa y la otra”.
Una forma de desequilibrio mental surge cuando te divides en distintas personas. En el ambiente hay muchos “Juanes”, “Jorges” y “Carlos” que de día se llaman David, Sergio y Alberto. La situación puede llegar a ser tan seria que hay mujeres y hombres que acaban creyendo ser el personaje que han inventado.
Esto sucede cuando tu homosexualidad es un gran secreto. Y los grandes secretos se custodian con grandes mentiras.
Puede ser difícil decirle a tus amigos que anoche has llevado a tu casa a un desconocido, pero todo el mundo tiene el derecho de elegir con quien compartir su tiempo, y si tu finges, le arrebatas ese derecho a los otros.
Además, tu vida será mucho menos conflictiva si eres una sola persona, aunque tuvieras que enfrentar un alto precio por ello. Nadie tiene una doble vida, las mismas carnes que entran al trabajo son las que se desnudan en los parques y playas. Es así, y si así lo haces, debes conciliarlo. O llevas una sola vida que satisfaga todas tus férreas expectativas de lo que “debes ser” o admites tus preferencias, gustos, fallos y limitaciones y aprendes a negociar pacíficamente con ellas.

“Mi mayor garantía a la hora de elegir mi pareja fue que él estaba fuera del ambiente”.
Lamentablemente todos los ambientes sociales ejercen una presión sobre el individuo y lo inducen a comportarse de una manera determinada. Los gays reproducen las mismas condenas que los heterosexuales, por lo que es frecuente oír a los homosexuales desprestigiar a aquello que sea explícitamente gay.
Aún así, es una ingenuidad creer que una persona sólo por no pertenecer al ambiente gay es una “hoja en blanco” que no se encuentra “intoxicado/a”.
Cuando analizamos las acusaciones que recaen sobre los homosexuales del ambiente -que son sexópatas, huecos, falsos o superficiales- en realidad estamos responsabilizando a los homosexuales del ambiente de los males del mundo y usándolos como cabeza de turco.
¿Alguien puede sostener la creencia de que en los grupos de amigos heteros, la falsedad sea un mal desconocido? ¿De qué es lo que se contamina un individuo que transita por la noche y las discos gays? Muchos de los males por los que se condena al ambiente gay no son más restos fósiles de prejuicios ancestrales, otros, son producto de la desconfianza que genera la homosexualidad, pero ninguno es exclusivo del ambiente gay.

“Ya no sé cómo ni dónde conocer gente, me siento muy solo”.
Todos, aún los más fiesteros, en determinado momento podemos sentirnos vacíos y solos. Es totalmente normal. Si no te gusta la noche -o lo que la noche ofrece- es posible que escaseen las posibilidades. ¿Sabías que en medianas y grandes ciudades hay asociaciones gays que organizan distintas actividades? No todas tratan temas de sexualidad, algunas montan equipos de deporte, para hacer footing, tennis, etc. El deporte cohesiona a la gente en grupos heterogéneos donde es mucho más importante lo que hagas en la cancha que lo que te guste en la cama. Tal vez te alivie descubrir que no todo es sexo en el ambiente gay.

“No creo en las parejas gays porque nunca hay fidelidad. Los gays siempre están en el puterío”.
Las malas experiencias que puedas vivir, tanto dentro como fuera del ambiente, pasan factura y puedes perder muchos sueños y expectativas en el camino. Nos pasa a todos. En definitiva, ni el ambiente ni el mundo es como a ti te gustaría que fueran, pero una desconfianza creciente hacia tus iguales puede dejarte muy solo y amargado.
Tal vez por eso, sería ideal salvar alguna fantasía que te permita creer en cosas tan obsoletas como el amor, la amistad y la compasión. Quizás, independientemente de tus experiencias, aún puedas comprender por qué es importante creer en la pareja y en sus valores tradicionales de cuidado, respeto y fidelidad.

¿Cuál es el futuro del ambiente gay?
Mientras que algunos lo acusan de ser un invento ligado al consumismo, otros lo declaran en peligro de extinción por la intrusión de los heterosexuales. ¿Cuál es el futuro del ambiente gay?
Nadie lo sabe. El ambiente gay es un espacio exclusivo, pero no excluyente. Esto no es una declaración de principios, sino que en muchos países nórdicos ya no hay discos gays, sino mucha mezcolanza.
Tal vez la integración sea parte de la normalización que se inició con el primer barcito oscuro, pero eso puede tardar mucho en llegar a este lado del planeta.
Mientras tanto, es evidente que el ambiente deber regenerarse y ofrecer muchas más alternativas para que no sea tan denostado por algunos homosexuales. Eso únicamente significa que muchos homosexuales deberían ofrecer alternativas y no contentarse con ser críticos e intransigentes.
En definitiva ese nuevo bar gay está allí, si quieres ir, bien; y si no, también. Lo importante es que los espacios existan, luego cada uno puede darle el uso que más le apetezca.

Muchos bi o homosexuales sólo son admiten su sexualidad bajo las sábanas, es hora de oír las voces de los escondidos.

4 Responses so far.

  1. Anónimo says:

    Yo soy gay y no me gusta estar en el ambiente. Hay veces que no lo soporto te miran con deseo de follar o sientes en la nunca que hay alguien mirando fijamente. Y que desgraciadamente todos son infieles. Mi experiencia me lo confirma. Dudo que haya gays con la mentalidad de un hetero de los de antes, vamos un caballero que solo tiene ojos para uno. Lo que si es que todo se va a la mierda. Los jovenes solo piensan en en abrir el culo , los de mediana edad se vuelven insaciables y los avanzada edad unos....

  2. Anónimo says:

    noson todos hay algunos, solamente debe de pensar en uno mismo, y si los jovenes en hoy en dia no son iguales bueno no son todos e infieles tanpoco no son todos

  3. Anónimo says:

    Hola me llamo David, yo no soy afeminado ni loca, tampoco concurro a los ambientes gay, bueno yo siempre tuve ojos solo para mi pololo y le fui fiel y el a mi pero por cosas de la vida tuvimos que terminar con lo nuestro, ahora somos solos amigos, la cosa es que yo soy comprometido con mi pareja, para mi es importante y tambien espero eso de mi pareja, yo no quiero perder ese valor que encuentro tan excaso en estos tiempo, lo malo que yo creia que ya habia encontrado a mi otra mitad despues de 3 años juntos y el destino no quizo que fuera asi teniendo que separarnos, ahora volver a esperar en esta soledad.... pero aun hay personas que son fiel a su pareja, yo fui uno y lo admito con orguyo y que yo no prentendo cambiar.

  4. Anónimo says:

    mira chocho yo soy la pipa de cai(Cadiz en ESPAÑA) y a mi que quiere que te diga q me encanta pone cachondo a los tios y me gusta se promiscua me gusta que me miren y me digan guarreria que mequieran folla bien fuerte, eso me gusta. Me gusta ir a la moda y vestia de marca buena y lleva mis tangas de DyG y mi camisetita pegaita putona jajajaj yo me lo paso de lujo en el ambiente y hay de todo DIvas como yo y pardillos como otras jajajja yo me lo paso to por er coño y eso es lo que hay y er que no le guste po que no sarga en el ambiente y yo no kiero novio que soy muy joven yo quiero hombres que me den caprichos y lujos y el dia de mañana cuando una ya se jarte de to este lujo po quiero casarme con un tio con dinero que me quite de trabaja y que me de lujo y yo po lo complaceré en la cama con la experiencia que tengo y sere como una muje de su casa le plancho le lavo y le hago la comida, la comida pa come el y la comida de polla y el que me coma to mi coño polaco digooooooo jajajjaj q arte hay en cai y eso no se puede aguante,esto es cai y aquí hay q mama jajajjaja que me meo toa de gusto en las braga jajajajja