I. Dioniso Dioniso es, desde su misma concepción, una figura marcada por la ambigüedad y la fractura. Dios del vino, del éxtasis y de la alteridad, encarna el éxtasis y el exceso como recorridos necesarios en la experiencia humana. Su identidad múltiple se refleja en la enorme variedad de epítetos que recibe en el mundo griego, cada uno de los cuales describe una faceta distinta: el dios que libera, el que ruge, el que nace dos veces, el que desciende a lo profundo, el que llega desde lejos. Estos nombres son significados de la complejidad de un dios polifacético. El ciclo vital de Dioniso comienza con un origen conflictivo que ya anuncia su destino. Hijo de Zeus y de la mortal Sémele , su gestación se ve interrumpida por la intervención destructiva de Hera. La muerte de Sémele obliga a Zeus a convertirse en incubador hasta completar su desarrollo. Este doble nacimiento -primero de una mujer mortal, luego del cuerpo del dios supremo- lo convierte a Dioniso en una figura excepci...