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Hipólita

    I. La Reina Amazona Hipólita Como hemos mencionado en alguna ocasión, las Amazonas representaban una sociedad de guerreras indómitas, y su reina más célebre fue Hipólita . Su figura se forja en la tradición épica como la hija del propio Ares, el dios de la guerra, y de la ninfa Otrera . Este linaje divino y bélico explica su carácter y su posesión más preciada: un cinturón mágico , regalo de su padre, que simbolizaba su autoridad soberana. Las fuentes antiguas, sin embargo, no presentan una historia única sobre su vida, sino un tapiz de relatos donde su destino se entrelaza con el de los mayores héroes griegos. A pesar de su ascendencia divina, Hipólita no era inmortal. Su condición de hija de un dios le confería prestigio y poder, pero no la eximía del destino humano. Después de los Olímpicos ,  las sucesivas generaciones de dioses y héroes no solo marcan una cronología, sino también una degradación progresiva del poder y un endurecimiento del destino. ...

"Song Of Myself, XVIII". Walt Whitman

"Samson and Delilah" by Solomon Joseph Solomon  (1884)  With music strong I come, with my cornets and my drums, I play not marches for accepted victors only,  I play marches for conquer'd and slain persons. Have you heard that it was good to gain the day? I also say it is good to fall, battles are lost in the same spirit in which they are won. I beat and pound for the dead, I blow through my embouchures my loudest and gayest for them. Vivas to those who have fail'd! And to those whose war-vessels sank in the sea! And to those themselves who sank in the sea! And to all generals that lost engagements, and all overcome heroes! And the numberless unknown heroes equal to the greatest heroes known! Con estrépitos de músicas vengo, con cornetas y tambores. Mis marchas no suenan solo para los victoriosos, sino para los derrotados y los muertos también. Todos dicen: es glorioso ganar una batalla. Pues yo digo que es tan glorioso perderla. ¡Las batallas se pierden con el mismo...

Diómedes

  I. Diómedes Diómedes , rey de los bistones en Tracia , pertenecía a un linaje marcado por la guerra y la ferocidad. Según el pseudo-Apolodoro en su “Biblioteca” , era hijo de Ares , dios de la guerra, y de Cirene , ninfa cazadora e hija del rey lapita Hipseo . Esta doble herencia -guerrera e indómita- explica su naturaleza violenta y su dominio sobre una región fronteriza y belicosa como Tracia . Como señala Diodoro Sículo en su “Biblioteca Histórica” , Diómedes "heredó de su padre el carácter belicoso y de su madre el conocimiento de los territorios agrestes". En cuanto a su matrimonio y descendencia, las fuentes son más escasas, pero Pausanias  menciona que tuvo varios hijos que continuaron su línea guerrera, aunque ninguno alcanzó la notoriedad de su padre. La tradición órfica, recogida en algunos fragmentos, sugiere que su esposa pudo haber sido una princesa tracia cuyo nombre se ha perdido, consolidando así su poder entre los bistones a través de alianzas locales. S...

El toro de Creta

I. El Toro de Creta El Toro de Creta  era una bestia que poseía un origen divino. Según el relato del pseudo-Apolodoro en “Biblioteca” , el toro emergió directamente del mar por designio de Poseidón , quien lo envió al rey Minos como señal de aprobación divina para su reinado. Esta teofanía marina establece una conexión directa entre la soberanía cretense y el favor del dios de los mares. El poeta Baquílides en “Ditirambos” corrobora esta versión, describiendo cómo el animal surgió de las aguas "en medio del estruendo de las olas". La ubicación del toro se circunscribe al reino de Minos en Creta , específicamente a los dominios reales en las inmediaciones de Cnosos . Diodoro Sículo en “Biblioteca Histórica” precisa que el toro pastaba en los llanos de la meseta central cretense, donde su presencia constituía tanto un símbolo de legitimidad dinástica como una manifestación tangible del poder divino. La procedencia marina del animal -en contraste con el origen solar de...

Augías

I. Augías y Fileo Augías , monarca de la Élide en el Peloponeso occidental , poseía un linaje divino que explicaba su extraordinaria riqueza ganadera. Según la tradición más extendida por Apolodoro en “Biblioteca” , era hijo de Helios , el dios del Sol, aunque otras fuentes como Píndaro en sus “Odas Olímpicas” lo consideran descendiente de Poseidón . Su residencia se ubicaba en la ciudad de Élide, capital de su reino,  entre la fertilidad de la llanura y la proximidad al mar Jónico desde donde ejercía su soberanía sobre una de las regiones más fértiles de Grecia. En cuanto a su descendencia, las fuentes coinciden en que su heredero fue Fileo , quien jugaría un papel crucial en el conflicto con Heracles . Fileo fue el encargado de guiar a Heracles durante la limpieza de los establos, según relata Pausanias en su “Descripción de Grecia”  y, posteriormente, testificó a favor del héroe cuando Augías incumplió su promesa. Esta traición familiar llevó a Fileo al ex...

Los pájaros del Estínfalo

  I.  El quinto trabajo de Heracles Los pájaros del Estínfalo , según relata pseudo-Apolodoro en “Biblioteca  poseían picos, alas y garras de bronce, y su naturaleza híbrida entre ave y armamento los convertía en una plaga singular. Su veneno -ya fuera mediante sus excrementos corrosivos o su capacidad para lanzar sus plumas como dardos- contaminaba las aguas del lago Estínfalo en Arcadia y esterilizaba los campos circundantes. Esta corrupción activa del entorno los distingue de otras bestias, representando tanto un peligro para la integridad de la población como para el ecosistema. La elección del bronce como material de sus cuerpos conecta estas aves con la Edad de los Héroes , representando belicosidad a la vez que destrucción ambiental. Como señala Diodoro Sículo en “Biblioteca Histórica” , los pájaros habían convertido una región fértil en "un lugar intransitable", estableciendo su dominio a través de la contaminación. Su invasión no era meramente territorial, si...

Hércules y el cuarto trabajo: la cierva del monte Cerinea

  I. La naturaleza de la bestia Entre los encargos dispuestos por Euristeo , la captura de la Cierva de Cerinea destaca por su singularidad. No se trataba de domar una bestia destructora, sino de apresar un animal de belleza y velocidad sobrenatural, una criatura consagrada a la diosa Artemisa . Este relato, transmitido desde la antigüedad, presenta un desafío de perseverancia, respeto y contención dado que la presa no era un monstruo convencional. Las fuentes enfatizan su carácter divino y sus atributos extraordinarios. El historiador Diodoro Sículo , en su "Biblioteca Histórica" , la describe como un animal "más veloz que cualquier flecha", de una estatura y fuerza fuera de lo común. Apolodoro , en su "Biblioteca" , añade un detalle crucial: poseía cuernos de oro y pezuñas de bronce. Esta descripción no es meramente fantástica; simboliza su condición de criatura intocable, consagrada a la divinidad. Su captura suponía un riesgo no físico, sino relig...

El jabalí de Erimanto

I. El Jabalí de Erimanto  El Jabalí de Erimanto constituye el cuarto de los doce trabajos impuestos a Heracles por el rey Euristeo . Según relata Apolodoro en “Biblioteca” , la misión consistía en capturar vivo a esta bestia descomunal que asolaba la región de Erimanto, en Arcadia, destruyendo cosechas y aterrorizando a sus habitantes. Otras fuentes, como Diodoro Sículo en “Biblioteca Histórica” , confirman este episodio como una de las pruebas fundamentales del héroe. La ejecución de la misión demostró el ingenio de Heracles al servicio de su fuerza bruta. Como narra el mismo Apolodoro, Heracles no intentó matar al animal en un enfrentamiento directo, sino que lo persiguió incansablemente por las laderas nevadas del monte Erimanto hasta agotarlo por completo. Una vez la criatura quedó exhausta, logró inmovilizarla con sus redes y, tal como ordenaba el encargo, la cargó sobre sus hombros para llevarla viva ante Euristeo. Este momento de la captura fue tan icónico que poetas co...

Acto II, Escena VII de "Como gustéis" de William Shakespeare

El verdor del acebo en el invierno Blow, blow, thou winter wind, Thou art not so unkind As man’s ingratitude; Thy tooth is not so keen, Because thou art not seen, Although thy breath be rude. Heigh-ho! sing, heigh-ho! unto the green holly: Most friendship is feigning, most loving mere folly: Then, heigh-ho, the holly! This life is most jolly. Freeze, freeze, thou bitter sky, That dost not bite so nigh As benefits forgot: Though thou the waters warp, Thy sting is not so sharp As friend remembered not. Heigh-ho! sing, heigh-ho! unto the green holly... Sopla, sopla, viento invernal, No eres tan cruel como la ingratitud humana; tu mordedura no es tan aguda, porque no se te ve, aunque tu aliento sea rudo. ¡Ay-ho! canta, ¡ay-ho! junto al acebo verde: La amistad suele fingirse, el amor es pura locura: Entonces, ¡ay-ho, el acebo! Esta vida es goce. Hiela, hiela, cielo amargo, Que no muerdes tan cerca como los favores olvidados: Aunque deformes las aguas, tu aguijón no es tan punzante como el...

Comienzo del invierno

  I. El ocaso de las Pléyades y el repliegue de la vida A partir del 8 de noviembre, las Pléyades -esa bandada de palomas que escapan de Orión - se ponen al amanecer. En la antigüedad, este evento astronómico marcaba el comienzo del invierno , señalando que el gran velo entre el mundo y el Hades se hacía más delgado. Con su ocaso, las estatuas de Deméter se transforman en roca. La diosa de la vida no ha desaparecido, sino que se ha retraído, petrificada por un dolor que la vuelve parte misma del paisaje inerte. Su silencio es tan vasto como los campos helados. En este vacío, Perséfone reina en el inframundo y Hécate nos acerca los rigores del frío y la muerte, completando la tríada del repliegue cósmico . Es el tiempo en que la naturaleza y el espíritu se sumergen en las aguas de Lete , descansando, hibernando o muriendo, en un necesario olvido que permite la futura renovación. II. El Banquete del agradecimiento  Antes o después de ese día, en un acto de fe sublime, una rama...

La hidra de Lerna, cuando el mal se regenera

I. Los orígenes de una bestia inmortal La Hidra no era un animal común, sino una entidad nacida de las fuerzas primordiales del caos. Pseudo-Apolodoro en su "Biblioteca" la describe como una descendiente de Tifón y Equidna , una genealogía que la sitúa como hermana de otros flagelos como Cerbero . Su hogar era la ciénaga de Amimone en Lerna , un lugar que era considerado una de las entradas al Inframundo , lo que añadía un carácter sagrado y siniestro a su presencia. Su forma física era la pesadilla hecha carne: un cuerpo de serpiente y múltiples cabezas. La cantidad varía según el autor; mientras Píndaro sugiere un número manejable, otras tradiciones, recogidas posteriormente, la dotan de cincuenta o incluso cien. Sin embargo, su verdadero horror no era el número inicial, sino su cualidad esencial: por cada cabeza cortada, dos nuevas crecían en su lugar. Además, una de esas cabezas era dorada e inmortal, haciendo a la criatura esencialmente invencible para cualquier gue...

Los doce trabajos y el león de Nemea

I. Los doce trabajos de Heracles Profundizar en los orígenes de los Doce Trabajos nos permite entender la magnitud del castigo y la profunda crisis personal y divina que desencadenó este episodio que movilizó a los dioses y llegó hasta los confines de la tierra. La fuente principal y más antigua que lo relata es Pseudo-Apolodoro en su "Biblioteca Mitológica" , aunque también aparece en las tragedias de Eurípides y, posteriormente, en autores romanos como Diodoro Sículo e Higino . La historia no comienza con un acto de heroísmo, sino con un episodio de locura, que arrastra a Heracles a la tragedia y lo sumerge en una amarga culpa.  II. La locura infligida por Hera y el asesinato  Heracles - Ἡρακλῆς ,   Hércules en latín- era hijo de Zeus y la mortal Alcmena . Alcmena fue descendiente de Perseo y esposa de Anfitrión . La reina fue engañada por Zeus, quien tomó la forma de su marido para unirse a ella durante una noche prolongada por arte divino. Dio a luz a dos hijos ...

Cronos

"Saturno devorando a su hijo" por Peter Paul Rubens (1638)  I. El nacimiento de los Titanes: los primeros soberanos En la cosmogonía helénica, Cronos emerge como el más joven de los doce Titanes , descendientes de las dos deidades primordiales: Gea -la Tierra- y Urano -el Cielo-. Su nacimiento se produjo en un contexto de profunda tensión, ya que Urano, temeroso del poder de su propia descendencia, impedía el alumbramiento de sus hijos al mantenerlos confinados en el seno de Gea. La Titanomaquia , por tanto, encuentra su origen no en la generación de Cronos, sino en la de su padre. Gea, dolorida por esta opresión, forjó una hoz de adamante y pidió ayuda a sus hijos. Solo Cronos, el más decidido y ambicioso de los Titanes, se atrevió a responder al llamado de su madre para desafiar la tiranía de su padre. Este acto fundacional establece a Cronos no como una deidad malvada en sus inicios, sino como el instrumento de la justicia divina y del orden natural, encargado de liberar ...