Tus manos son mi caricia mis acordes cotidianos te quiero porque tus manos trabajan por la justicia si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro tu boca que es tuya y mía tu boca no se equivoca te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos y por tu rostro sincero y tu paso vagabundo y tu llanto por el mundo porque sos pueblo te quiero y porque amor no es aureola ni cándida moraleja y porque somos pareja que sabe que no está sola te quiero en mi paraíso es decir que en mi país la gente viva feliz...
I. Naturaleza, genealogía y significado teológico Ilitía , conocida en griego como Εἰλείθυια , es la divinidad olímpica que preside exclusivamente sobre el parto y el alumbramiento. Su dominio se circunscribe al momento crítico del umbral de la existencia, supervisando la transición del no-ser a la vida manifestada y regulando tanto los dolores como los gozos de este proceso. Su nombre, etimológicamente relacionado con el verbo εἶμι -eîmi, "venir"-, la define como "La Que Llega" en el momento decisivo, enfatizando su acción como una epifanía divina necesaria para que el alumbramiento se complete. Su filiación divina la sitúa en el corazón del panteón olímpico. Hesíodo , en su "Teogonía" , la nombra expresamente como hija de Zeus y Hera , vinculándola así a la pareja soberana que garantiza el orden cósmico y social. Esta genealogía no es casual: la conecta con Hera en su arcaico aspecto de diosa de la mujeres y el matrimonio, y con Zeus como garante úl...