No quiero despertarte bien sé que estás dormida todo el dolor del mundo ha terminado un buen día No quisiera que pensaras porque sé que lo harías aquello que has dejado también morirá, mi vida. Lejos está esa tumba en la que me arrodillaba, tu memoria, tu rostro, se van perdiendo en la nada Ha desaparecido el hogar que has construido y solo, de pie, perduran las bestias que tú has parido Para cuando acabe, quisiera, si guardo un deseo todavía poder abrazar tu alma como sentiste la mía. Perdonar tu ausencia y todas tus elecciones, entender como las Moiras con sus viejos corazones. Ver en el Todo un sentido que, ahora, se me escapa mientras se aviva el latido de una sombra que me ataca.
I. Racismo La palabra raza aparece en Europa entre la Baja Edad Media y el Renacimiento con el sentido de “linaje” o “descendencia”, y solo a partir del siglo XVIII empieza a aplicarse sistemáticamente a los seres humanos. El término racismo surge mucho más tarde, hacia finales del siglo XIX y comienzos del XX, para designar una doctrina ideológica basada en la superioridad de unas “razas” sobre otras. La etimología de raza es incierta. Las fuentes coinciden en que podría proceder del italiano razza o del árabe rās , ambos asociados a la idea de origen o línea de descendencia. Durante siglos, el término "raza" se usó en un sentido neutral para referirse a linajes, castas o grupos familiares, sin connotaciones biológicas estrictas. En la Edad Media y la Edad Moderna, "raza " podía significar tanto “linaje” como “mancha” o “impureza”, y se empleaba de forma intercambiable con casta . El uso de raza aplicado a los seres humanos como categoría biológica surge co...