I. El santuario y la presencia de los Grandes Dioses Los Misterios de Samotracia se celebraban en un santuario aislado, situado en un valle profundo de la isla, donde la vegetación, los barrancos y el rumor del mar creaban un ambiente natural de recogimiento. Los antiguos consideraban este lugar anterior a la organización olímpica, un espacio donde actuaban divinidades arcaicas conocidas simplemente como los Megálōi Theoi , “los Grandes Dioses”. Su identidad era deliberadamente ambigua: no se los representaba con rasgos humanos definidos, no se los vinculaba a genealogías claras y rara vez se los nombraba. Hoy se cree que este complejo era uno de los centros espirituales más importantes del mundo griego y que los ritos de iniciación secretos dedicados a los Cabiros . La inusual ausencia de iconografía era una forma de preservar su carácter sacro. El santuario no pertenecía a ninguna polis, sino que funcionaba como un enclave panhelénico, abierto a todos los que buscaban pr...
¡Cómo mengua mi propia arquitectura saber que no te tengo contenido, y sentir el querer disminuido, disminuyendo mi inicial postura! Yo quisiera vivirme en piedra dura gigante de mi mal, en el olvido, aunque llorara con dolor crecido en oculto raudal, mi desventura, que vale más querer y haber perdido y poder reclamar como alimento el parco grano del tronchado trigo, que pasar la vida sin amigo levantando murallas contra el viento en un alarde de valor fingido.