⚕ De Nehustán al báculo de Esculapio

A lo largo de los siglos, las religiones han incorporado elementos y creencias provenientes de otros credos, procurando mantener el carácter sacro de los mismos, pero sometiéndolos a una reinterpretación. Es lo que se denomina sincretismo. La flexibilidad necesaria para converger elementos de diversas creencias coherentemente.

La serpiente es un elemento estrella en la espiritualidad del Mediterráneo. El animal está presente en múltiples credos -egipcios, judíos, panteístas- y tiene un carácter omnipresente, divino y poderoso.
Según los textos bíblicos, Moisés levantó una serpiente de metal sobre un báculo para curar a los hebreos que sufrieran mordeduras letales de los ofidios. Este elemento sagrado estructuró un centro de curación al que los hebreos mostraban “idolatría”: el Nehustán.

El báculo de Asclepio, es el Nehustán de los dodecateístas. Presente aún en lo logos y símbolos más utilizados por la medicina y los servicios médicos, representa el poder sanador de las serpientes.  
La iconografía que acompaña a Apolo también suele incluir un ofidio enredado en una rama, así el dios de la luz y de las pestes, también incluye a la curación como compañera.

Las serpientes -najash- portadoras de cura, solían ser bien recibidas en los santuarios y balnearios dedicados a Asclepio, su reptar sobre los enfermos era considerado un buen presagio.
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