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Anónimo


Tú, que ciego de placeres


cierras del alma los ojos,


contempla en estos despojos


lo que fuiste, lo que has de ser.


Ven a este sitio a aprender


del Hombre su duración.


Que en esta triste mansión


de desengaño y consejo,


cada sepulcro es espejo,


cada epitafio lección.

Comentarios

  1. Anónimo15:08

    Esta poesía está grabada en una placa en la entrada del cementerio de Porteña (Provincia de Córdoba, Argentina).

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  2. Anónimo15:08

    También se encuentra en una placa de mármol blanco con letras doradas en la entrada del cementerio de San Miguel, provincia de Buenos Aires, donde se adjudica la autoría de este hermoso poema a Francisco Acuña de Figueroa. ¿Podría alguien confirmarlo?

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