Ir al contenido principal

Jasón

"Jason with the Golden Fleece" por Bertel Thorvaldsen (1828)

En el mes de la Parentalia y hablando de Némesis, Jasón es un digno representante de los conflictos familiares y de las consecuencias de los excesos.  

Jasón era hijo de Esón, legítimo rey de Yolco, y de Polímede o Alcímide. Su vida estuvo marcada desde el principio por la traición de su tío Pelias, quien usurpó el trono. Para protegerlo de Pelias, que temía que un heredero legítimo amenazara su poder, su madre lo envió al Monte Pelión, donde fue criado por el centauro Quirón. Allí, Jasón fue educado en las artes de la guerra, la medicina y el liderazgo, desarrollando las habilidades que más tarde lo convertirían en un héroe legendario.

Cuando Jasón alcanzó la adultez, regresó a Yolco decidido a reclamar su trono. En el camino, ayudó a una anciana a cruzar un río, perdiendo una de sus sandalias en el proceso. Aquella anciana era en realidad la diosa Hera disfrazada, quien, satisfecha con su gesto, decidió apoyarlo. Al llegar a Yolco, Pelias reconoció la señal de una antigua profecía: sería destronado por un hombre que llegaría al reino con una sola sandalia. Temiendo por su vida, Pelias retó a Jasón a realizar una misión imposible: recuperar el Vellocino de Oro, un objeto sagrado que se encontraba en la lejana Cólquide, custodiado por un dragón.

Para cumplir con la tarea, Jasón reunió a un grupo de los héroes más destacados de Grecia, conocidos como los Argonautas. Entre ellos estaban Heracles, Orfeo, Cástor y Pólux, así como el propio centauro Quirón en algunas versiones. La nave, llamada Argo, fue construida por el maestro carpintero Argos bajo la guía de la diosa Atenea, quien también añadió un trozo de madera mágica capaz de hablar y dar consejos.

El viaje del Argo estuvo lleno de desafíos. Entre ellos se encuentra el paso por la isla de Lemnos, habitada únicamente por mujeres que habían asesinado a sus esposos, y el enfrentamiento con las Harpías, que atormentaban al adivino ciego Fineo. Los Argonautas también tuvieron que atravesar las Rocas Simplégades, que se cerraban sobre cualquier nave que intentara cruzarlas. Con la ayuda de Fineo, quien les reveló cómo sortearlas, lograron superar este obstáculo y llegaron finalmente a la Cólquide.

En la Cólquide, Jasón se enfrentó al rey Eetes, quien no entregaría el Vellocino sin imponer nuevas pruebas. Entre ellas estaba arar un campo con toros que respiraban fuego y sembrar los dientes de un dragón, de los cuales surgirían guerreros que Jasón debía derrotar. Aquí intervino Medea, hija de Eetes y sacerdotisa de Hécate, quien se enamoró de Jasón gracias a los hechizos de Eros. Medea le dio pociones mágicas para protegerse de los toros y lo instruyó sobre cómo derrotar a los guerreros nacidos de los dientes del dragón. Finalmente, ella misma ayudó a Jasón a adormecer al dragón que custodiaba el Vellocino, permitiéndole tomarlo.

Jasón y Medea huyeron de la Cólquide perseguidos por la flota de Eetes. Para retrasar a su padre, Medea mató a su propio hermano, Apsirto, y esparció sus restos en el mar, obligando a Eetes a detenerse para recogerlos. De vuelta en Yolco, Jasón presentó el Vellocino a Pelias, pero este se negó a ceder el trono. Medea entonces utilizó su magia para engañar a las hijas de Pelias, convenciéndolas de que podían rejuvenecer a su padre cortándolo en pedazos y cociéndolo en un caldero. Pelias murió, pero Jasón y Medea fueron expulsados de Yolco por este crimen.

Jasón y Medea se establecieron en Corinto, donde su historia tomó un giro trágico. Jasón abandonó a Medea para casarse con Glauce, hija del rey Creonte, en busca de un ascenso político. En venganza, Medea mató a Glauce, a Creonte y a los hijos que había tenido con Jasón, dejando al héroe sumido en la ruina. Jasón murió años después, solo y olvidado, aplastado por un trozo de madera podrida del Argo, su antigua nave, que yacía abandonada.

La historia de Jasón y los Argonautas ha sido narrada en varias obras literarias de la antigüedad. Una de las más importantes es "La Argonáutica" de Apolonio de Rodas, una epopeya helenística del siglo III a.C. que narra el viaje de Jasón en busca del Vellocino de Oro. Esta obra es fundamental para entender la aventura de Jasón y su tripulación, ya que ofrece una descripción detallada de sus desafíos y logros.

Otra obra relevante es "Las Argonáuticas" de Orfeo, aunque menos conocida, también relata la historia de Jasón y los Argonautas. Además, "Las Metamorfosis" de Ovidio menciona a Jasón y los Argonautas en el contexto de sus transformaciones y aventuras, proporcionando una perspectiva diferente sobre su historia.

La "Biblioteca" de Apolodoro es otra fuente importante de mitología griega que incluye la historia de Jasón y los Argonautas. Esta obra es una recopilación de leyendas que ofrece una visión amplia de la cultura griega, incluyendo la famosa expedición de Jasón.

Finalmente, "Los Trabajos y los Días" de Hesíodo, aunque no se centra exclusivamente en Jasón, menciona algunos aspectos de su historia. Estas obras ofrecen diferentes perspectivas y detalles sobre la famosa expedición de Jasón y los Argonautas en su búsqueda del Vellocino de Oro.

En los siguientes días recorreremos la huella de los más destacados Argonautas que acompañaron a Jasón en su viaje: Atalanta, Orfeo, Linceo, los gemelos Zetes y Calais y los hermanos Telamón y Peleo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los secretos del Sexo Anal

Noche cálida y húmeda de verano, buen momento para hablar de sexo. Hablamos de sexo anal, porque el ano, el recto y el colon son universales, todos nacemos con uno independientemente de nuestro género y nuestras características personales. De niños, inclusive ya de bebés, nos enseñan que el ano es la puerta donde todo lo que sale es impuro y guarro. La zona que “no se toca” y que, más adelante, no se dejará tocar. Estas prohibiciones tempranas condenan cualquier tentativa de explorar y experimentar analmente. Pero el sexo anal receptivo ofrece múltiples beneficios: no existe riesgo de embarazo, te permite conocer mejor tu cuerpo y puede conducirte al orgasmo sin necesidad de otra estimulación; no por nada al eyacular el hombre tiene contracciones anales intensas. Hablamos de sexo anal para aquellos que ya conocen el ABC del sexo, para los que se atreven con algo más que la postura del misionero; sabiendo que el sexo anal goza de una pésima publicidad -¡que te den por culo!- y una largo...

Erato, Musa de la poesía lírica y amorosa

"Erato, Muse of Lyrical Poetry" por  Charles Meynier (1800)  I. Erato: musa de la poesía amorosa y de la lírica apasionada Erato es otra de las nueve Musas, hijas de Zeus y Mnemósine , concebidas tras nueve noches de amor entre el dios olímpico y la diosa de la Memoria. Entre sus hermanas, Erato ocupa un lugar destacado como inspiradora de la poesía amorosa , del canto nupcial - epitalamio- , y de la lírica erótica . Su nombre significa “la amorosa” o “la deseada”  - eratós , en griego antiguo-, y su presencia en el imaginario clásico evoca el poder del deseo transformado en arte . Habitualmente es representada con una lira o una cítara, instrumentos ligados a la expresión melódica de los sentimientos. En ocasiones, sostiene también una corona de mirto y rosas o un arco con flechas, símbolos compartidos con Afrodita y Eros , con quienes mantiene una relación estrecha. Como todas las Musas, su morada es el Helicón o el Parnaso , donde acompaña a Apolo y preside sobre l...

El culto a Artemisa

Muchos rituales de Artemisa estaban reservados a las mujeres, especialmente aquellos relacionados con la fertilidad, las transiciones a través de las etapas vitales a lo largo de la vida y la naturaleza salvaje. Sin embargo, en ocasiones puntuales, los hombres también participaban en sus festivales y ceremonias. I. Rituales femeninos exclusivos:  Brauronia e  Hyería   Brauronia en Ática: Era un rito de paso en Braurón para niñas antes de la pubertad, en el que "jugaban a ser osas" - arkteia-  en honor a Artemisa Brauronia . No se permitía la presencia de hombres. El ritual estaba dirigido por sacerdotisas encargadas del templo, quienes supervisaban juramentos, rituales y festivales en honor a la diosa. También se ocupaban del mantenimiento del templo, los sacrificios de animales y las ofrendas de alimentos o flores para apaciguar a Artemisa. Además, ofrecían orientación espiritual a los fieles. Como protectora de las doncellas, Artemisa tenía un papel destacado en lo...