Ante todo, calma (II)


08/01/2015. Hace siete años, ante el revuelo que habían causado las caricaturas de Mahoma publicadas por Charlie Hebdo, publiqué en El Revisto la primera parte de este artículo sin imaginarme que hoy publicaría una segunda.


Hoy creo que el mensaje es el mismo: estamos llamados a entendernos, a conciliar lo irrenunciable: el derecho y la fe.

La utilización política y propagandista del atentado producido ayer, es execrable. Y Francia debe evitar en los próximos meses y comicios que este hecho influencie negativamente a los ciudadanos.
Ante todo, calma. Una jornada de meditación nos permitirá sumarle entendimiento a la indignación que nos ahoga. No es la comunidad musulmana quien ha cometido el atentado, ha sido únicamente un grupo reducido de fanáticos.

Las caricaturas de Mahoma no son la razón por la que hoy han muerto 12 personas. Son sólo una excusa. El odio no necesita razones para arrebatar vidas. 

A todas aquellas personas que crean que estas 12 víctimas merecían morir, les aseguro que por esas mismas razones yo también lo merezco. Je suis Charlie! Y no me dejaré influenciar por esa violencia ni silenciaré mis expresiones ante el miedo que pretende generar vuestra brutalidad.