Un cambio irrevocable de rabiosa actualidad


Habrá muchísimas voces, alquiladas y pagadas, en muchísimos medios, públicos y privados que defiendan en status quo, que llamen a la calma y a la inacción, que se burlen, obstaculicen y nieguen la necesidad de un cambio radical, profundo, absoluto, individual y social. El cambio es hoy, y las fuerzas del orden, las que defiendan los intereses de los acomodados, las que aboguen por la calma, podrán ver cómo cambia el mundo muy a su pesar.

Mientras tanto muchos miles serán seducidos sistemáticamente por las armas de antaño: el "enchufismo", en nacionalismo, el estado de bienestar, etc.

Y más banderas y señeras bajarás de autobuses gratuitos que hacen el trayecto Teruel-Barcelona-Teruel, gratuito en días señalados. Gratuito pero pagados por todos, desde los ayuntamientos curruptos con intereses partidistas.

Pero una mente clara no se deja arropar fácilmente por los colorines de ninguna nación. Así lo expuso Alberte Einstein: "El nacionalismo es una enfermedad infantil,  es el sarampión de la humanidad". Visca Einstein!