The spanish revolution: los indignados


Día 1. 19/05, 19 hs.
"Ningú et representa a tu!". El movimiento espontáneo de los indignados estalla en Plaça Catalunya al caer la tarde. Las consignas de los barceloneses son claras: la representación y el orden político actual genera mucho descontento en la gente de a pie.
"¡El pueblo unido no necesita partidos!" Cuando es hora de hacer llegar a casa promesas electorales y listas de candidatos, los indignados no se dejan seducir y salen a la calle para exigir una democracia directa y efectiva.
A medida que te acercas al lugar, la plaza retumba como un estadio: silbidos, aplausos y cacerolazos. Cámaras de televisión y muchos teléfonos móviles atestiguando lo que pretende ser una revolución del electorado a tres días de las municipales.
Asombra lo impecable de la manisfestación: no hay banderas, las consignas son bilingües y la peña es muy variopinta, aunque las señoras de trajecitos sastres y los caballeros de camisa y corbata brillan por su ausencia.
Los que se concentran no sólo gritan su hartazgo a causa de la desocupación y de la crisis económica sino que se alzan en contra de otros males atemporales que no tiene relación con la coyuntura económica actual: la corrupción y la pobreza intelectual, moral y ética de la clase política.

Lo más positivo del movimiento de los indignados es su mera existencia. Sus reivindicaciones evidencian rechazo y descontento hacia el orden político y económico actual. Los indignados, además de ser una modesta y doméstica representación del poder popular, son un síntoma inequívoco de que la apatía y el estado de bienestar no han sometido a la ciudadanía a un silencio conformista

Día 2. 20/5, 23:45 hs.
Ante la clara amenaza de ser desalojados de la plaza por orden de la Junta Electoral -o de ser multados por la policía-, la Spanish Revolution ha demostrado no tener miedo a ninguna de las dos cosas. El público celebró la llegada de la medianoche y el comienzo de "día de reflexión" previo a las elecciones con un gran grito de victoria. El 22-M no comenzó como quería la clase dirigente y la Plaça Catalunya está rabiosamente llena a medianoche, hordas cruzan las calles y fluyen hacia las Ramblas o Passeig de Gràcia. Las consignas son claras:

1. El movimiento se declara apartidista, los carteles de la concurrencia no pueden representar a ningún partido político.
2. La lucha de los indignados no es una fiesta por mucho que sea viernes por la noche, es una resistencia.

Lo más positivo fue ver a tantos/as veinteañeros/as reivindicando su propia consigna, afín a las consignas de la plaza, a través de un precario cartel hecho con cajas de cartón.

Día 3. 21/05, 21:30 hs.
Después de hora y media de cacerolada, es la hora de escuchar a quienes piden la palabra. El código de la concurrencia "indignada" es bien sencillo:

- brazos levantados y enseñando las palmas y el dorso de las manos rítmicamente cuando la idea es aprobada.

- brazos levantados, dibujando una "x" con los antebrazos cuando la idea genera rechazo.

- brazos levantados, los puños giran uno sobre el otro cuando el discurso o la idea es un auténtico divague o un rollo.

Lo más positivo es que los discursos y arengas los pueda realizar cualquier presente, ante más de 5000 personas. Y que posteriormente, distintos grupos espontáneos se reunen en zonas de la plaza para debatir muy variados temas. Basta con escribir en un folio o trozo de cartón cuál es el tema que propones debatir para que un corrillo se una a la propuesta.

Día 4. 22/05, 21:45 hs.
Día de las elecciones municipales y de asamblea general en Plaça Catalunya. Se votan las distintas mociones.
Las votaciones se hacen "a mano levantada" bajo el siguiente orden: votos a favor, votos en contra, a debatir. Los temas que sean votados a debatir vuelven a las comisiones.
Más de medio millón de votos en blanco han "hablado" en las municipales, pero, lamentablemente Barcelona será dominada por la derecha nacionalista.
Asombra que la mayoría de los presentes sean casi en su totalidad veinteañeros. Lo cual hace temer la futura representatividad del movimiento. ¿Dónde está tu padre esta noche?

Lo más positivo es el sistema de votaciones, que es sencillamente impecable. Más de veinte manos levantadas son suficientes para no aprobar una moción, lo que representa una gran sensibilidad hacia las minorías.

Día 5. 23/05, 23 hs.
Miles de jóvenes siguen reunidos en la Plaça Catalunya de Barcelona. La revolución se ha extendido a la Plaça de Sants y a otros puntos del área metropolitana.
Ajenos a los resultados electorales, en la Plaça apenas se habla de ello.
Es absurdo afirmar que "bajo las baldosas de Sol estaba el triunfo del PP". Los indignados no se sienten representados por ninguna fuerza política. Si el PSOE fracasa, será por que su electorado lo ha abandonado, no por lo que suceda en Sol. Bien vale una autocrítica Pepe Luis.
Si hay una conexión entre el génesis del movimiento y el gobierno del PSOE, es porque el gobierno fue ejemplar al enseñarnos que el socialismo actual es una farsa en la que prima el factor económico sobre el factor social. Económica y políticamente, la izquierda demostró no ser tal. El PSOE, igual que la derecha, es un fiel perro guardián del capitalismo.

Lo más positivo: El movimiento de los indignados en Barcelona no mengua pero se define como un movimiento juvenil, donde la inmensa mayoría de los presentes no alcanza la treintena.

Día 6. 24/05, 21hs.
A las 21 horas distintas ventanas del barrio emiten su cacerolazo en señal de protesta. Es el "nosotros también" de los indignados que no se dejan ver.
En el centro de Barcelona arrancan las largas asambleas a partir de las 21:30hs.
Hay un cansancio notable en los ojos de los indignados pero la Asamblea se extiende hasta la medianoche. Los cuadernos con propuestas están a la orden del día, la plaza tiene un aspecto limpio y organizado. Desde hace días, los toldos y las cuerdas han dibujado formas geométricas reconocibles en el cielo.
La peña parece estar ansiosa de alcanzar una declaración de mínimos, pero la paciencia es la mejor garantía para efectuar semejante trabajo hercúleo.

Lo más positivo es ser testigo de como el movimiento aprende a actuar ante las diferentes incidencias gracias a la participación y a la resolución de conflictos.

Día 7. 25/05, 11hs.
Hoy efectúo el análisis desde una de las nuevas comisiones. Resulta alarmante ver que la revolución no puede evitar crear "comisiones" paralelas a los ministerios actuales de gobierno. Esto traza un cierto paralelismo desgraciado entre la plaza y las estructuras políticas capitalistas y corruptas que tanto criticamos. La Plaça se estructura, sí, pero no sin caer en profundas contradicciones. Un ejemplo: representantes de la comisión de medio ambiente quieren ir a la policía a denunciar un caso de maltrato animal. ¡¿A la policía?!
Otro inconveniente es la baja participación de cualquier ciudadano mayor de 35 años. Una herida de muerte, a mi parecer, dado que perder la presencia de la población trabajadora es perder la batalla antes de la guerra.
El movimiento revolucionario "Democracia real ¡ya!" no puede pretender crear un microuniverso en Pl. Catalunya de espaldas a la ciudad.

Lo más positivo: La creación de una comisión que pretende enarbolar derechos y reivindicaciones de la comunidad LGTB, hasta ahora inaudibles.

Día 8. 26/05, 12 hs.
Que las comisiones incluyan estudiantes -y a los mal llamados "perroflauta"- me parece brillante, que éstos sean los representantes únicos de una sociedad plural, no lo es tanto. ¿Donde está la subcomisión de la 3ra edad?
En la acampada hay un pequeño gran caos, un mundo lleno de ideas y propuestas con poca capacidad de concreción. Si no definimos claramente el modelo alternativo, no podremos ser alternativa. La Plaça, por no conseguir, aún no ha podido definir una forma de gobierno. Ha llevado a debate la monarquía y la república sin luz ni gloria.
Esto último es comprensible. Llevar una propuesta y realizarla no es tarea fácil por estos lares. Los pedidos de paciencia ya impacientan a cualquiera, coger micro para divagar se ha transformado en deporte olímpico a un coste demasiado alto: impide concretar conclusiones, medidas, votaciones... en una palabra: incomunica. Como si esto no fuera poco, en la plaza hay que cuidar el lenguaje, cualquier referencia a un género puede ser interpretada como sexismo. ¡Cojooones!

Lo más positivo: Ver a lesbianas y gays trabajar codo a codo cruzando el gran abismo que muchos veces los separa.

Día 9. 27/05




El fin de esta revolución. La brutalidad policial ha reventado largas horas de trabajo, y ha arrasado con pancartas, ordenadores, impresoras, neveras, órdenes del día, cuadernos de firmas... Hoy la gente se manifiesta contra la más audaz de las estupideces, la del Conseller de Interior del gobierno autonómico catalán, Felip Puig, responsable de esta acción policial.
Puedes unirte a este movimiento firmando la petición de cese del Conseller aquí.

El movimiento de los indignados no puede revitalizarse si la población se moviliza contra la acción de la policía autonómica en lugar de movilizarse por una "Democracia directa ¡ya!"
Hemos ganado afluencia de público, sí, pero de un público que no trabaja por crear un nuevo modelo sino asiste espantado por un hecho puntual. Mañana gana el Barça i tot oblidat.
De cualquier manera, hoy en la Plaça Catalunya había una gran senyera. Algo inaudito 24 horas atrás. También camisetas de los independentistas catalanes. Señal inequívoca de que el movimiento de los indignados ha sido liquidado y reemplazado por los intereses políticos de siempre.
Cabe señalar que la paliza de esta mañana fue perpetuada por una policía que no está a las órdenes del Estado español sino del gobierno autonómico catalán: Visca catalunya i visca el Barça donç!