El filo de tu abandono es mi expectativa



Me cuidan, me encanta que me cuiden. Salgo a la calle, suena el teléfono. Pasaré el viernes en cama pero el sábado por la tarde, al sol, podemos tomar un cafecito.
Me encanta que me cuiden y sentirme querido, pero llega el domingo por la noche y al teléfono digo: "Si me llamas un domingo por la noche para ver si nos encontrábamos el sábado por la tarde, lo tienes crudo, chaval".