RENFE catalana: otro robo para la corona


08/08/2007
Como en cualquier otro lugar del mundo, como siempre, en la calle hay ladrones. Y eso no puede, honestamente, ser noticia.
Como cualquier otro país del mundo, en España, el transporte público no siempre funciona como el usuario merece: puedes esperar con un retraso de cuarenta y cinco minutos un bus interurbano hacia Barcelona. Y si hablamos de una línea de servicio nocturno, pues puede que ese servicio no llegue nunca...
A medida que llegas más tarde al trabajo, te vas cabreando cada vez más, hasta el punto de que, cuando finalmente llega el bus, le lanzas una mirada fulminante al conductor y te sientes estúpido al reprimir tu impuso de destrozarlo todo. Este mismo momentazo lo puedes vivir en Buenos Aires, Amsterdam, Londres o Madrid.
Y eso que sólo hablamos del servicio de autobuses, porque los rieles de las vías de tu estación, con todos sus múltiples detalles, te los conoces de memoria. Esto es lo que significa vivir fuera del cinturón urbano de una gran ciudad: un infierno de horas de espera.
Sí, los servicios de transporte, públicos y privados, dan asco. ¡Son una pandilla de ladrones!
Pero lo de RENFE no tiene nombre. Un verdadero ladrón, de guante blanco, no va a darte un tirón del bolso del bolso ni a romper el candado de tu bici a plena luz del día. Eso sería una vulgaridad. Un buen ladrón va a demostrarle a todo el mundo el poco y mal uso que haces de esa bici, para que la opinión pública, inducida por la prensa más insistente, convenza a todo el mundo que, lo mejor para todos, es quitarte la bici y dársela a alguien que sepa cómo aprovecharla. Y si para conseguirlo hay que sobornar, manipular o saquear, pues eso sí que cuesta poco.

La Generalitat de Catalunya quiere quedarse con la mina de oro que representa RENFE a cualquier precio. Y "Catalunya Ràdio", "El Periódico", "20 minutos" y otras publicaciones especializadas en manipular la opinión pública, están tan obscenamente implicadas en esta misión, que si quieres conocer cada desperfecto que padece RENFE, no necesitas hablar con ningún operario de la empresa, porque nadie sabe más de ferrocarriles que ellos. Robar es eso. Un “robo para la Corona” cómo dijo el ex-ministro argentino Dr. Manzano.

A principios de este Agosto RENFE sufrió el robo de 50 metros de cable de cobre en el tendido que abarca desde El Prat y Gavà. La compañía advertía que estos robos -que sumaron diez asaltos en total- no se efectuaron con ánimos de lucro. Luego, se incendiaron los cañaverales cercanos a las vías, lo que obligó a RENFE y a Adif a firmar un acuerdo mediante el cual se reforzaban los cuerpos policiales de vigilancia.
Pero lo de hoy, miércoles 8 de agosto no tiene nombre. La cantidad de años que hace que, por la geografía que atraviesan las lineas 1 y 2 de Rodalías, cada vez que hay una tormenta fuerte en el Maresme, se cancela el servicio de trenes hacia dichas localidades. Y eso jamás ha sido primera noticia para ninguna radio ni televisión local hasta el día de hoy. Hoy parece que la prensa redescubrió la importancia del transporte, porque todos los periódicos nacionales y locales le van a dedicar la portada de mañana a un hecho que sucede periódicamente, desde hace años.

La compañía se disculpó públicamente un millar de veces e instaló la “devolució xpress” para que los pasajeros de Rodalias de Barcelona recibieran un billete que les permitiera volver a efectuar el trayecto en el que sufrieron una demora a cambio de una simple reclamación oral. ¡Y hablamos de demoras de quince minutos!
Nada alcanza, todo en vano. Ellos siguen en sus trece y RENFE será suya como sea.

Nadie quiere sumarle más calor a la canícula, así que será mejor no comparar esta situación con la que vive el resto del país, evitando así indignarse hasta el sofoco. Los usuarios de Cercanías de Sevilla, Valencia o Málaga no se benefician de estas devoluciones ¿Alguien se atreve a decirme por qué?
A este daño, más perjuicios: el esfuerzo nacional que RENFE está haciendo para que el AVE entre en Barcelona Sants no sólo está siendo constantemente vapuleado por los catalanes, sino que hasta algunos cuelgan pancartas en los balcones de Barcelona exigiendo un trazado distinto, criminalizando la obra, condenando el imperialisme madrilista y vaya uno a saber cuantas estupideces más.
Y uno creería que esta buena gente hace lo que hace porque cree que cuando el servicio pase a manos catalanas, funcionará mejor, pero es que esa teoría puede ser desestimada con un simple ejercicio de memoria: cuando la red de salud pública se descentralizó y pasó a formar parte de las competencias de cada comunidad autónoma, los pacientes vieron las mismas colas, la misma incompetencia, las mismas salas de espera saturadas, con la única variación de que las señalizaciones de los pasillos estaban escritas en catalán, euskera, valenciano o gallego.

Pero como esto es Catalunya, y el gobierno es del PSOE, los favores que se depositan en las urnas, se cosechan en metálico. Nada, señores empresarios, que habéis ganado una vez más. Zapatero ya ha anunciado que los servicios que ofrece RENFE pasarán a manos catalanas en enero del 2008. ¡Felicitats!