Tú también esperabas una vida mejor


"Poseía un agudizado y terrible sentido del humor que quizá le había crecido por defensa. Con sangrante ironía contaba y reconstruía su barroco pasado con tal gracia y aparente falta de sentimientos que era capaz de producir lagrimeantes risas al narrar una autobiografía melodramática que, pese a ser real, semeja invento". De "Crónicas del desamor" de Rosa Montero.

No sé si es miedo, dramatismo o superstición, pero yo ya no consigo reirme de mi pasado.