Enough is enough



Ni tu ni yo necesitamos a Francisco Céspedes para saber cuan loca es esta vida. Pero una cosa es ser un poquito alocada y otra totalmente distinta es estar loca de remate, y la señorita O’Connor, me temo, es de estas últimas.
No creo que nadie que no busque ser famoso rompa frente a las cámaras de TV de Irlanda una foto del Papa. No concibo que quien crea en la privacidad de sus emociones llore a moco tendido como ella en el video de “Nothing compares to you”. Pero aún así, para escribir la cartita que Sinead firmó de puño y letra en su “healing room” de www.sinead-oconnor.com hay que, verdaderamente, no tener sentido del ridículo. La excelente cantante –que una cosa no quita la otra- le exige a sus fans que la ignoren –partece que se cansó de halagos y quiere cortar el rollo-, que no la saluden en la calle, que le permitan gozar del anonimato, porque, asegura, se baja del escenario forever and ever.
A ver, tarde piamos golondrina; Sinead no es famosa porque un marido canalla la abofeteó en el casino, sino porque ella misma lo quiso. No fue algo que le pasó en 1988 con “The Lion and the Cobra” accidentalmente, mientras ella daba chillidos con su sostén azul eléctrico. Fue algo muy buscado -y encontrado- con su #1 en “I Do Not Want What I Haven’t Got” (1990). Ahora, que cada palo aguante su vela, señores.


La chica de inmensos ojos tiene en su haber glorias tales como "Fire On Babylon", "Blood of Eden" o "Jackie" que merecen ser rescatadas del olvido. Por ello aplaudo su autorización abierta a todos los internautas para que nos bajemos desde el Kazaa o el EMule todas sus canciones, me emociona su falta de ánimo de lucro. Pero me temo que la artista debe tener presente que varias otras, como Lauper, por mucho menos, han tenido que rechazar ofertas de trabajo de cajeras de super, secretarias y contables, porque la fama "las ha marcado". Y si hasta los Modern Talking pueden mirar a una cámara sin avergonzarse y firmar autógrafos de fans de más de 120 kg por pieza, no entiendo porque Sinead espera que nadie la moleste con esos “pedacitos de papel” de los que habla, en busca de un autógrafo.
Yo me apunto, por mi parte, a su plan de ignorarla. Pero, humildemente, me parece que siempre es tan infantil como absurda en sus "I decide..." a punto de que esta vez no me trago sus exigencias y recupero aquello de que to jump in the river “it would probably be a good idea”.


http://www.mediafire.com/?3rvbps1ygvll1j6

One Response so far.

  1. Anónimo says:

    Sí, Sinead O’Connor nos preocupa
    Tras haber publicado un anuncio online donde buscaba señores menores de 44 años con ganas de sexo (anal, a ser posible) con ella, la cantante ha pasado del rollo de Eros al de Tánatos en un pispás y ahora tuitea sus ganas de suicidarse y pide consejos prácticos para que parezca un accidente y así sus cuatro hijos no piensen que les abandonó. Es tan alucinante que no parece real. Es tan Joaquin Phoenix hiphopero todo...